Carlos Muñoz: "Bajar un 30% el gasto en fármacos es imposible"

El Presidente del Colegio de Farmacéuticos de Las Palmas replica en esta entrevista al Consejero de Sanidad en lo relativo al gasto en fármacos. Dice que la solución está, sobre todo, en el uso racional del medicamento.

Odra Rodríguez Santana
ODRA RODRÍGUEZ SANTANA

Este periódico publicó la semana pasada un artículo de opinión suyo respondiendo a uno anterior del consejero de Sanidad sobre el gasto farmacéutico. Decía que tenía un sentimiento de culpabilidad porque, cada vez que la Administración sanitaria habla de farmacia y farmacéuticos alude al gasto farmacéutico... Sí, parece que cada vez que se habla del mal llamado gasto farmacéutico parece que nosotros somos los culpables. Pero es todo lo contrario. El médico es el que prescribe el medicamento al paciente y nosotros con esa receta se lo dispensamos. Los farmacéuticos no decidimos la cantidad de fármacos que se debe tomar. Por lo tanto si se busca un culpable, se debe mirar hacia otro lado.

Alude al gasto farmacéutico como inversión. ¿Por qué ese matiz? Creo que se debería hablar de inversión más que de gasto. El concepto de gasto arrastra una sensación de lacra, de carga despectiva, como de algo negativo. Lo que se debe tener claro es que si un médico prescribe un medicamento es porque es necesario para curar. Y para ello es necesario invertir en salud y lógicamente en la adquisición de fármacos. A nosotros nos gusta más hablar de inversión en un buen uso racional del medicamento, porque la mejor inversión en salud, es prevenir la enfermedad y cuando se produce, curarla y si no se cura, se hospitaliza.

El gasto se ha reducido paulatinamente en los últimos meses en Canarias y para el 2011 la Consejería de Sanidad tiene previsto un recorte de 200 millones de euros en medicamentos. ¿Cómo ve esta iniciativa sanitaria? No sé cómo lo va a hacer el señor Bañolas. Esta cifra supone que se prescribirá un tercio menos de fármacos. Con ello se entiende que los médicos no van a curar, a vigilar la salud de sus pacientes por no poder recetarle nada para cumplir esa reducción presupuestaria. La realidad es que es imposible llegar a los 200 millones. A lo sumo se pueda alcanzar unos 65 millones de euros, siendo muy generosos, y ciñéndose mucho a los genéricos y principios activos.

Los farmacéuticos llevan años reduciendo su margen de ganancias por la bajadas de precios y fijación de precios de referencia aplicada por el Estado. ¿Cómo afecta al colectivo la crisis? Desde hace años estamos arrimando el hombro para la sostenibilidad del sistema sanitario autonómico. Desde el 2002 un Real Decreto obliga a las farmacia españolas a devolver todos los meses a su comunidad autónoma una parte de lo que han percibido por los medicamentos dispensados. Además, desde entonces, han habido hasta once órdenes estatales de bajadas de precio y fijación de precios de referencia, lo que hace que cada año los medicamentos cuesten menos al paciente y a la Comunidad Autónoma y gracias a un gran esfuerzo compartido por la industria y las oficinas de farmacia. Y lo peor de todo es que el Gobierno no nos abona las facturas en tiempo y forma porque, para que se entienda, nosotros compramos y pagamos los medicamentos y se las dispensamos al paciente, un coste que el Gobierno canario nos reembolsa después. Y que quede claro que los márgenes de ganancias que nos quedan son mucho menos de lo que la gente pueda pensar.

¿Se sienten ninguneados por la Administración? Queremos ver como nuestra aportación al sistema sanitario, nuestras deducciones, las aplicaciones de todos los decretos, conciertos y acuerdos, revierten en el sector sanitario e inciden positivamente en él.