Caldera dice que no hay efecto llamada, sino efecto huida

07/09/2006

El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, manifestó hoy en comisión, en el Congreso de los Diputados, donde informó sobre la situación de la inmigración en España, que "no estamos ante un efecto llamada, sino un efecto huida".

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En su comparecencia, que se prolongó durante más de una hora, el ministro defendió el diálogo para afrontar este problema, y dijo que "la llegada tan importante de irregulares a través de cayucos tiene más que ver con una crisis humanitaria que con el fenómeno de la inmigración".

"La desigualdad está en el origen de la inmigración", dijo Caldera, quien ofreció el dato que un solo suizo supera o iguala la renta de 454 etíopes.

Respecto al aumento de menores inmigrantes en Canarias, Caldera dijo que en la reunión del Consejo Superior de la Inmigración, el 18 de septiembre, Gobierno central y canario propondrán a las comunidades autónomas su traslado a la península mediante fórmulas jurídicas, a efectos de que éstas asuman su protección o tutela, con la participación de Trabajo y Asuntos Sociales, que se hará cargo de los programas de atención y financiación.

El ministro insistió en que la inmigración ilegal será combatida con todos los medios y recursos, y señaló que la política de traslados a la península es "imprescindible".

"La inmigración desesperada de estos días nos hace ir a la raíz del problema, la pobreza y el hambre. Es una prioridad un nuevo marco en la relación con el Africa subsahariana", dijo Caldera, quien también defendió una mayor implicación de la Unión Europea en la lucha contra la inmigración ilegal.

El ministro dijo que la "la llegada de miles de personas presenta la cara más dramática de la inmigración, y aquí se muestra la altura ética. Actuamos con respeto a los derechos, con solidaridad y comprensión, pero con el objetivo de repatriarlos en las mejores condiciones posibles".

Caldera calificó la situación en Canarias de "grave, difícil y preocupante", y dijo que se están redoblando los esfuerzos con los países de origen para frenar el flujo migratorio a Canarias.

"El gobierno está volcado en Canarias y comparte su preocupación", remarcó.