Burundanga: 30 siglos de uso para envenenamientos y pócimas de amor

05/06/2012
ETIQUETAS:

La burundanga, una droga de origen vegetal que tiene el poder de suprimir la voluntad y la memoria de las personas durante el tiempo que dura su efecto, es conocida y usada desde hace 30 siglos como base para envenenamientos, conspiraciones y pócimas de amor.

Así lo detalla la Comisión Clínica del Plan Nacional sobre Drogas (PNSD) en uno de sus informes en el que destaca que existen numerosas piezas literarias en las que se menciona esta sustancia como uno de los más habituales "venenos de anillo" para diluir en líquidos durante el Imperio Romano.

También se han recogido muchas referencias a esta droga como ingrediente principal de los más populares "filtros amorosos mágicos" a lo largo de toda la Edad Media.

Esta droga, que no tiene sabor ni olor detectables, tiene el poder de suprimir la voluntad de las personas y hace perder la memoria de todo lo que sucede durante el tiempo que dura su efecto, convirtiéndolas en títeres perfectamente sumisos.

Su nombre real es escopolamina y se obtiene de un arbusto muy conocido denominado brugmasia, belladona o beleño blanco, con grandes flores tipo trompeta de las que se extraen alcaloides que se conocen y se utilizan, con fines sociales o farmacológicos desde hace más de treinta siglos.

Así, la belladona se utilizaba como cosmético en el Imperio Romano debido a que dilata la pupila. También se ha utilizado como agente antiespasmódico en medicamentos tan conocidos como la Buscapina o la Cibalgina, precisa el informe del PNSD.

Los expertos aseguran que ninguno de estos compuestos suele asociarse a consumo crónico, abuso voluntario o dependencia, por lo que no se ha definido síndrome de abstinencia específico como consecuencia de la interrupción de su consumo.

Sí existe, no obstante, la posibilidad de que su consumo produzca intoxicación aguda, a veces con efectos potencialmente mortales, afirma el informe, que precisa que en las lenguas de origen prerrománico, los términos "beleño", "beleno" y "veneno" son de significado casi idéntico.

La Comisión Clínica del PNSD explica que "la burundanga no debería incluirse, por sí misma, en una publicación sobre drogas de abuso si no fuese por el hecho de que se usa, con fines delictivos, como un tóxico".

Y precisa que, "diluido en bebidas alcohólicas, o aspirado en cigarrillos" provoca la "sedación en personas que, posteriormente, serán víctimas de rapto, abusos sexuales o robo".

Este uso de la burundanga en España es "absolutamente marginal y que no se han registrado incautaciones importantes de esta droga en los últimos años", han asegurado a Efe fuentes policiales.

Así, el anuario estadístico del Ministerio del Interior de 2010, el último año disponible, no refleja de forma específica la intervención de ninguna dosis de Escopolamina.

No obstante, recientemente, el uso de esta droga ha cobrado actualidad tras la detención y posterior puesta en libertad en Madrid de un hombre de 48 años que simulaba ser un chamán o curandero para supuestamente abusar sexualmente de mujeres a las que suministraba esa sustancia soporífera para anular su voluntad.

Donde sí es muy común el uso de la burundanga para cometer crímenes es en países de Iberoamérica, hasta el punto de que el Ministerio de Asuntos Exteriores de España hace referencia a esta sustancia en su página web en el apartado dedicado a las recomendaciones de viajes.

Así, en la página dedicada a Colombia, el Ministerio advierte sobre los peligros de la guerrilla, la droga y la burundanga que "mezclada con una bebida, un cigarrillo o incluso inhalada (por ejemplo de un papel que se muestra con la apariencia de preguntar por una dirección), hace perder la voluntad en forma absoluta, siendo utilizada para robos, secuestros, asaltos a domicilios".

Por ello, Exteriores advierte de que "debe pues rechazarse cualquier ofrecimiento de bebidas, cigarrillos, comida, etcétera de desconocidos, así como evitar que se pueda poner cualquier papel, tela u otro objeto cerca de la nariz".

Según la página web oficial, "esta forma de agresión ocurre preferentemente en lugares públicos (autobuses, bares, discotecas) y son víctimas preferentes las personas que viajan solas".