Buenafuente: "España siempre ha sido y será un país con un alto nivel de cachondeo"

26/03/2008

Andreu Buenafuente se define como un cómico. Lo cierto es que él y su equipo de El Terrat son una fábrica de humor cuyo último resultado ha sido la creación de Rodolfo Chikilicuatre tras el desembarco del programa en La Sexta.

El showman y periodista catalán cumple este jueves 400 programas en el nuevo canal, donde se trasladó después de que Antena 3 decidiera retirar su espectáculo por falta de audiencia. Buenafuente creía entonces que el proyecto seguía vivo y lo ha demostrado en su ubicación actual, con una media del 6,9%, superior a la de la cadena. Ha sido el primer showman que ha entrevistado a un presidente de Gobierno y reclama más humor a los políticos.

PREGUNTA: ¿Ha cambiado el público de la televisión de las madrugada?

RESPUESTA: Los analistas me dicen que hay un público fiel y que es muy variado, algo curioso. Caben los jóvenes y la gente mayor, que me gusta porque es más sabia y ha vivido mucho.

P: ¿Y cabe en ese público los de izquierdas y derechas?

R: Creo que sí. El cómico, por definición, es crítico con la realidad, e inevitablemente se decanta por una visión más progresista de la vida. Me consta que hay público de ideología de derecha política que también nos sigue. Intento conciliar. No me gusta que la política marque excesivamente el espectáculo.

P: Pero los políticos le han buscado en la campaña. Han estado ahí, en el programa...

R: Eso es bueno para todos. El político ya sabe que ha de contar con otros elementos para comunicar su proyecto en el mapa de la comunicación. Eso es muy habitual en el extranjero y muy inédito en España. Como siempre, aquí vamos un poco atrasados. Zapatero abrió el camino viniendo al programa y hablando con un cómico; fue algo inédito en un presidente de gobierno, desdramatizaba el formalismo de la campaña, y me pareció una lección de modernidad. Se marcó un tanto.

P: También llevó a Rajoy...

R: Le estoy muy agradecido por el esfuerzo que hizo para venir a nuestro territorio. En el caso de Zapatero y Rajoy vimos la crudeza del registro televisivo, cómo se adaptaban los dos a los chascarrillos e improvisaciones. Yo a los políticos les reclamo más sentido del humor, y hemos avanzado porque en este país no había tradición. Nos pusimos serios, intensos y responsables en la Transición, y eso nos quitó frescura. Ahora que la libertad está recuperadísima en este país, el reto es llevar la política al terreno de lo cotidiano. La comedia y la sátira forman parte de la vida.

Humor y modernidad

P: También somos un país de bromistas, a pesar de la intensidad.
Ahí está el éxito de los frikis, con Chikilicuatre como última creación...

R: España siempre ha sido y será un país con un alto nivel de cachondeo interior. Aquí hay un color en todas las identidades españolas tan inclinadas a la parodia, la comedia, al carnaval, al humor negro...

P: Pero pasar del chiste a Eurovisión ¿no es excesivo?

 R: Nada es excesivo si está pasando. Lo de Eurovisión pone a prueba nuestra modernidad en el aspecto de la comedia. Estamos ante una parodia que ha crecido. Hay que recordar que en Estados Unidos se han hecho películas de personajes de televisión como 'Blue Brothers', personajes del programa 'Saturday Nigth Live', o el mismo Borat, que salen de su ámbito y crecen. Y si nos ponemos a analizar, veamos también cómo está Eurovisión. Nada pasa por casualidad.

P: Eurovisión se ha convertido en un certamen de personajes estrambóticos...

R: Es un festival muy paródico que busca otros campos. El concepto de festival de música es antiguo y si se mantienen marcas como Eurovisión es porque se reinventan. Y Eurovisión ya está reinventándose.

P: Resulta paradójico que la competencia esté promocionando un personaje suyo..

R: Aquí se han cuadrado unos astros que han ayudado al fenómeno.
Uno es que TVE decidió apostar por MySpace para buscar al representante y hacerlo hasta las últimas consecuencias. Ha sido una lección de coherencia sin precedentes. Al final fueron los espectadores quienes votaron. Yo les digo a mis compañeros que no se preocupen porque están verdaderamente legitimados. Además, me parece titánico lo que están haciendo los gestores de TVE, intentando poner al día la televisión pública. No tengo más que admiración hacia mi compañero, Javier Pons (director de TVE).

P: Hay quien puede pensar que el hecho de que Pons fuera miembro de su productora, El Terrat, haya favorecido el fenómeno...

R: Pons es el tipo más honesto que me he encontrado, el hombre con los valores más sólidos que he conocido.