Brufau: " Lo de Canarias me pareció tercermundista"

Loreto Gutiérrez
LORETO GUTIÉRREZ

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, calificó este miércoles de «tercermundista» y «dolor de muelas serio» el rechazo que la compañía petrolera encontró en Canarias durante la búsqueda de hidrocarburos frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura, que finalmente abandonó sin éxito. Al valorar el reciente hallazgo de una importante bolsa de petróleo en Alaska (EE UU), Brufau aseguró que las autoridades del estado norteamericano le han felicitado, al contrario de lo que ocurrió en Canarias, donde las prospecciones que autorizó Industria frente a Lanzarote y Fuerteventura se toparon con la oposición mayoritaria de instituciones y ciudadanía. «Lo que pasó en Canarias a mí me pareció una pena, me pareció tercermundista», señaló Brufau en una entrevista radiofónica concedida a la cadena COPE, «porque pensar que la modernidad pasa por no tener energía es retrógrado, es tanto como insultar a los países emergentes que necesitan energía para crecer», añadió. El rechazo que encontró en las Islas se convirtió para la compañía, según su presidente, en «un dolor de muelas serio» durante todo el proceso, desde la concesión de los permisos hasta que la petrolera optó por abandonar el proyecto. Repsol decidió no explotar el yacimiento hallado en Canarias tras comprobar que los recursos que podía extraer no tenían la calidad suficiente para rentabilizar la inversión con su comercialización, lo que según Brufau ha frenado en parte el desarrollo del modelo económico del Archipiélago, muy dependiente del turismo. Por contra, el presidente de Repsol se mostró «particularmente orgulloso» del hallazgo en Alaska, el mayor descubrimiento convencional de hidrocarburos logrado en los últimos 30 años en suelo de Estados Unidos. «Lo que nos hace ilusión del descubrimiento es haberlo hecho en el territorio de las grandes petroleras, lo que demuestra que la tecnología y la gente de Repsol es muy buena», señaló, «se ha invertido mucho en talento», añadió. En esa línea, reiteró que el descubrimiento es fruto de un buen trabajo, «ya que llevamos desde 2008 buscando petróleo en Alaska, y hemos invertido unos 1.000 millones de dólares en el proyecto», señaló. Las palabras de Brufau comparando la reacción de la sociedad y las instituciones canarias en contra de las prospecciones frente a la buena acogida que asegura haber tenido el hallazgo de petróleo en Alaska han reavivado la polémica de la búsqueda de hidrocarburos, que se había ido apagando tras el abandono del proyecto por parte de la compañía. Todas las fuerzas políticas han coincidido en calificar de poco afortunadas las expresiones del presidente de Repsol en cuanto a calificar de tercermundista el rechazo sociopolítico que despertaron las prospecciones en la aguas cercanas a las islas orientales. Desde los partidos que más se opusieron a la exploración que el Ministerio de Industria -bajo la dirección entonces de José Manuel Soria- autorizó a Repsol, hasta quienes estaban a favor de que explotase el yacimiento en caso de encontrar recursos suficientes, todos comparten que el calificativo de Brufau ha estado fuera de lugar.