Bronca de portavoces en el Parlamento

Almudena Sánchez
ALMUDENA SÁNCHEZ

El portavoz del grupo Mixto, Román Rodríguez abroncó a la Junta de Portavoces de la que salieron él enojado e indignada la del grupo del Partido Popular (PP), Australia Navarro. Ambos asistieron a la reunión sabiendo que Coalición Canaria (CC) y Partido Socialista Canario (PSC) iban a decir que no a debatir en el pleno convocado para la próxima semana la proposición de ley presentada por el Cabildo de Gran Canaria. En ella se pide derogar los artículos que prohiben construir nuevos hoteles de cuatro estrellas en la isla si no es a través de la rehabilitación.

El también consejero del cabildo y presidente de Nueva Canarias (NC) reunió todos los epítetos para descalificar la actuación de la mayoría parlamentaria que forman CC y PSC. «Es indignante, lamentable e inaceptable que hagan este uso torticero del Parlamento», clamó.

Para Román Rodríguez la iniciativa de Gran Canaria «no tiene ningún impedimento formal para ser debatida en un pleno», así que denunció un «agravio institucional» y un «desprecio» al cabildo.

La reunión de la Junta transcurrió cargada de tensión no sólo por la vehemencia de Rodríguez sino también por la posición que mantuvo el PP.

Australia Navarro consideró «peregrino» el argumento que dieron nacionalistas y socialistas para rechazar el debate de la proposición de ley, y coincidió con Román Rodríguez en considerar «inaceptable e intolerable» que se bloquee una iniciativa de una institución que forma parte además de la «comunidad autónoma», subrayó.

La dirigente conservadora llamó la atención sobre el hecho de que CC y PSC dicen defender los cabildos y sus «hechos al final les retratan en la realidad».

Ante el desacuerdo, el PP pidió que se sometiera a votación «para que constase en qué posición está cada uno».

En el ámbito del pacto, el portavoz del grupo Nacionalista Canario, José Miguel Barragán, se mostró convencido de que el empeño mostrado por Román Rodríguez obedece a su deseo de «dinamitar el acuerdo» que buscan los gobiernos central y autonómico.

El dirigente nacionalista, como el socialista Manuel Fajardo, enfatizaron que el rechazo manifestado por los grupos «no obedece a un interés partidista, sino a la lógica».

Ambos razonaron que, «si continúan las negociaciones entre los gobiernos para buscar el consenso sobre la Ley de Modernización y Rehabilitación Turística no tiene sentido que en el Parlamento nos pronunciemos sobre la petición del Cabildo Insular de Gran Canaria».