Bodas de oro de San Fernando de Maspalomas

19/02/2011

De casas bajas, blancas, cómodas y seguras, el antiguo poblado de San Fernando de Maspalomas fue inaugurado el 1 de marzo de 1961. De aquella infraestructura queda muy poco y sólo algunos de sus primitivos habitantes. La iglesia, todo un símbolo del lugar, fue demolida en un acto de impiedad que muchos al recordar lloran.

El poblado antiguo de San Fernando de Maspalomas se llena estos días de nostalgias recordando los años felices de su creación. Los que tienen más edad y tuvieron la fortuna de recibir una de las viviendas construidas por el Condado de la Vega Grande para sus trabajadores mantienen intacto en la memoria aquellos momentos de dicha. Una casa con patio, cuarto de lavar, dos dormitorios, salón y cocina. Todo un lujo imposible de alcanzar en esos tiempos para quienes recibían un salario de agricultor.

La belleza plástica del poblado de San Fernando de Maspalomas, con casas blancas, bajas, cómodas y seguras, se debe al arquitecto, Manuel de la Peña, quien, alejándose del concepto rural de entonces, pero también del urbano, concibió un damero de manzanas de cuatro viviendas cada una, que resultó un bello y armónico exponente de la que luego se dio en llamar arquitectura canaria contemporánea.

Las viviendas se levantaron en terrenos cedidos por el Condado de la Vega Grande y la financiación de las obras fue compartida con el Estado.En cuanto a la iglesia, la escuela con patio de recreo y la urbanización en general fue sufragado íntegramente por la familia del Castillo y del Castillo.
 

La inauguración tuvo lugar el 1 de marzo de 1961 en horas de la tarde. «Fue una jornada mágica», señala Pedro Franco, de la Asociación Amigos de Maspalomas, porque se congregó en este lugar la flor y nata de la sociedad civil, militar, política y religiosa de prácticamente todo Canarias. «Vino hasta el mismísimo obispo de la diócesis, monseñor Pildain y Zapiain», indicó.

El acto adquirió doble relevancia, pues también se inauguraba en aquella ocasión la iglesia de San Fernando, la cual fue aplastada por la implacable pala del tractor hace ya unos años en un acto que muchos mayores no han dudado en calificar de verdadero sacrilegio. «Nos encerramos a lamentarnos y llorar en lugar de ponernos delante del tractor», se reprochaba ayer una vecina.
 

La iglesia era todo vanguardia y experimento,una creación innovadora, señala Pedro Franco, quien ha dado a conocer el programa de las bodas de oro. El acto protocolario tendrá lugar el jueves 24 de febrero a las 20 horas con una misa en el mismo solar donde estuvo ubicada la iglesia. Luego habrá un concierto.