Arucas se vuelca con el Corpus

Recuperar la rica tradición aruquense por la festividad del Corpus Christi, convertirse en referente en Canarias de esta fiesta, como ya lo es La Orotava y conseguir el título de basílica para su iglesia, son los objetivos que persigue la Agrupación de Alfombristas de Arucas.

La Fundación Canaria Mapfre Guanarteme inaugurará hoy, a las 19,30 horas, en su sede aruquense de la calle León y Castillo, número 6, la exposición Compartiendo Recuerdos. La Festividad del Corpus Cristi, una colección de fotografías que reflejan la devoción por esta fiesta en la ciudad desde tiempos inmemoriales y el auge que ha recuperado a partir del año 2003, gracias a la implicación del consistorio y la Asociación de Alfombristas Corpus de Arucas, que preside el profesor Luis Socorro y que busca ser un referente a nivel canario en esta festividad, al igual que lo es La Orotava.

El auge de la festividad del Corpus Christi en Arucas sufrió un retroceso tras el auge alcanzado gracias al entusiasmo de Pedro Marcelino. A su muerte, en 1952, volvió a decaer la costumbre de confeccionar alfombras, teniendo que esperarse hasta el año 1994 para constatar un resurgimiento, gracias al impulso que se le dio desde la Concejalía de Festejos, premiando a las alfombras más destacadas, manteniéndose con altibajos hasta el año 2002, en el que se confeccionaron doce alfombras.

En octubre de 2002, el Ayuntamiento de Arcas, recoge el reto de un grupo de alfombristas locales por recuperar e incentivar la antigua costumbre de confeccionar alfombras, convocó unas jornadas de alfombristas que fueron impartidas por integrantes de la Asociación de Alfombristas de La Orotava.

Esas jornadas consolidaron el nacimiento de hecho de una agrupación local de alfombristas, que se constituyó en asociación de derecho el 28 de agosto de 2004. Es una de las dos únicas asociaciones de estas características que existen en el Archipiélago, después de la de La Orotava, con la que los aruquenses mantienen excelentes relaciones. En la celebración del Corpus de 2003, se confeccionaron treinta alfombras, elaboras principalmente con sal, aserrín y tierras de colores, disminuyendo el uso de la flores debido a sus altos precios. También se ha desechado el enramado viario.