Armas Marcelo pone en valor las huellas galdosianas

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO

Pinceladas del boom de la literatura latinoamericana, la novela histórica o la historia novelada, la presunta muerte del género novelesco por el que algunos abogan desde hace años, escritores críticos con el autor grancanario que tras una nueva lectura cayeron rendidos ante su talento, un universo literario que ha dejado huella en una legión de escritores fallecidos y en otros muchos aún en activo... trazos galdosianas rastreados y explicados ayer por Juan José Armas Marcelo durante la Plenaria que protagonizó en la Casa Museo Pérez Galdós.

«La realidad tramada y tratada por Galdós en sus novelas y en todas sus obras son un monumento literario que otros han recogido y convertido así mismo en otros monumentos literarios», aseguró ayer el escritor grancanario JJ Armas Marcelo durante su conferencia Por el camino de Galdós. Entre los beneficiados por el genio creativo del autor de Fortunata y Jacinta, citó a escritores como Cela, Delibes, Max Aub, Ramón J. Sender, Arturo Barea, Torrente Ballester y Francisco Ayala, en la posguerra española. También a los contemporáneos Almudena Grandes, Arturo Pérez Reverte, Antonio Muñoz Molina, Manuel Longares y, «en el primer puesto literario», a Rafael Chirbes, sobre todo con sus dos últimas novelas, Crematorio y En la orilla, la segunda, «un monumento galdosiano que trata el gran problema de la inmigración en España».

Relató cómo José Bergamín le dijo en los años 70 que las novelas de Galdós y los Episodios Nacionales «le parecieron rancios, viejos y, sobre todo, mal escritos». «Pasados los años, volvió a releer a Galdós y quedó deslumbrado y, sobre todo, sorprendido porque en la primera lectura no había visto con ojos objetivos la grandeza literaria que significaba», rememoró.

El escritor grancanario, que trabaja en la actualidad en la puesta de largo de sus memorias, recordó también su paso, el pasado mes de diciembre, por la Ferial Internacional del Libro de Guadalajara, en México. Asistió a una charla del novelista norteamericano Jonathan Franzen, que nombró «admirativamente a Manuel Fernández y a Benito Pérez Galdós».

Armas Marcelo apuesta porque «las fronteras» literarias requieren «un minucioso estudio que no todo el mundo está dispuesto a hacer, porque tiene muchos riesgos y porque es posible que nos lleve a un bosque en el que perdernos para siempre en un debate casi siempre estéril».

En este sentido, se interrogó por el valor «histórico» de creaciones como los Episodios Nacionales, puestos en tela de juicio por algunos historiadores. Considera que, al igual que con El gatopardo, de Lampedusa, se sigue leyendo a Galdós «no sólo porque son grandes novelistas, sino porque también son grandes historiadores».

Considera el autor de novelas como Madrid, Distrito Federal, que «a través de la novela realista llegaron a hacernos reflexionar sobre nuestra historia como nación, sobre el mismo concepto de nación y sobre la misma condición intelectual del género de la novela». Unas creaciones literarias que entroncan, según el escritor grancanario, con la frase de Balzac en la que afirmaba que «la novela no es otra cosa que la historia secreta y doméstica de las naciones».