Aproximadamente 7.000 canarios son celíacos y no lo saben

21/05/2008

Carlos Castellano, presidente de la Asociación de Celíacos de la Provincia de Las Palmas (Asocepa), no tiene ninguna duda: “en Canarias existen 7.000 celíacos que no lo saben y sufren sus consecuencias”. Castellano reveló hoy, con motivo del Día Internacional de la Celiaquía, que se celebrará el 25 de mayo, como de cada celíaco diagnosticado, existen diez que todavía no encuentra explicación a las continuas diarreas, anemia o pérdida de peso, “te cambia hasta el carácter”, explica Castellano.

Pese a la cifra, el presidente se muestra confiado por el aumento del conocimiento por parte de los profesionales. Asegura que antes se pensaba que era una enfermedad que sólo afectaba a los niños, pero que ahora se conoce que se trata de una dolencia genética que también afecta a los adultos. Se suele detectar en los niños cuando comienzan a comer alimentos con gluten, en la adolescencia o en cualquier fase de la etapa adulta. No tiene cura y el único tratamiento es cuidar la dieta en todo momento, “no se puede tomar alimentos con gluten”.

Hoy el perfil de un celíaco es una niña con antecedentes familiares de la enfermedad, pero en los próximos años puede cambiar, ya que según las cifras del 2006 la celiaquía la sufrían un 70 por ciento de niños frente al 30 por ciento de los adultos, y las actuales estadísticas revela como ha aumentado en un diez por ciento el diagnostico de la enfermedad en los adultos; de tal forma que actualmente un 40 por ciento de los celíacos son adultos, en su mayoría mujeres. Del total de afectados por la celiaquía un total del 76 por ciento son mujeres.

Los números reflejan que Canarias no sufre especialmente esta dolencia, se enmarca dentro de la media estatal. Sin embargo, Castellano reveló una curiosidad: La isla de La Palma es la población con mayor número de enfermos celíacos de toda España.

El presidente regional de Asocepa destacó que los números son importantes, “los médicos apuntan que es posible que un uno por ciento de los españoles sea celíaco”, y por eso hay que preparar más campañas para concienciar de lo que representa y pedir ayudas estatales. El presidente destacó como España y Portugal son los únicos países de la Unión Europea que no ofrecen ayuda económica para que los enfermos celíacos amortigüen el alto precio de los productos que deben consumir.

Este es uno de los problemas a los deben hacer frente los celíacos, los productos cuestan una media de diez veces más, según los datos ofrecidos por Asocepa. “Se trata de una diferencia que al final del año supone un desembolso de aproximadamente 1.614 euros más, sólo en alimentos comunes”, precisa Castellano. Ir de compras se convierte en un ejercicio contable, desde el pan blanco al tostado, pasando por la pasta, los cereales, el pavo o la mermelada y los dulces, todo debe ser especial, con el consecuente aumento de precio.

“También debe mejorar la legislación del etiquetado de los alimentos”, añade el presidente. Actualmente los alimentos sin gluten se marcan en toda Europa con una espiga de maíz, sin embargo, este símbolo que carece de legislación en España, algunas empresas la utilizan sin responder a la verdad. “En nuestra Asociación ofrecemos listas de alimentos, que cambian continuamente, para informar de los productos fiables, también le damos opciones para que puedan comer fuera sin peligro: En Las Palmas hay 15 restaurantes o cafeterías que garantizan una comida libre sin gluten”, subraya Castellano.

“Algo está cambiando, los celíacos están más informados”, dice Asocepa. Los enfermos pueden tomar leche y derivados, todo tipo de carnes y vísceras, huevos, hortalizas y frutas. También pueden tomar arroz, maíz y legumbres, azúcar y miel, entre otros productos. Ser celíaco no supone ningún obstácaulo para el desarrollo de una vida normal; aunque serlo implica una serie de limitaciones.