Atletismo

Alejandro López: «Correr me da vida, lo haré hasta que se me gasten los pies»

10/01/2014
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El DISA Gran Canaria Maratón 2014, el próximo día 26, tendrá en su línea de salida a miles de corredores que tendrán como principal objetivo el cruzar la línea de meta. Historias personales, sueños, promesas o retos se dan cita en un evento que va más allá de lo deportivo. El ejemplo de Alejandro López es uno de ellos.

Alejandro López tiene 37 años de edad. Natural de Las Palmas de Gran Canaria, trabaja como autónomo y el deporte siempre ha estado ligado a su vida. El fútbol era su deporte. Jugaba de delantero y mostró grandes dotes. Cuando tenía 26 años de edad, militando en el Sporting de San José, comenzó a tener molestias en un dedo del pie. Sufría una hinchazón y lo achacó a los tacos de las botas de fútbol. Después los problemas se incrementaron, con dolores en cintura y lumbares.

Tras los exámenes médicos correspondientes le diagnosticaron artritis psoriásica. «Fue un palo. Poco a poco me empezaron a doler los pies hasta el punto de que no podía casi ni andar, incluso de no poder salir casi de la cama para poder ir a trabajar. Pero como todo, tenía mis días buenos y malos. Siempre he estado vinculado al deporte y de repente todo se acaba. Intenté varias veces hacer ejercicio de diferentes formas pero sólo conseguí frustración tras frustración». Empezó con una fuerte medicación. De tres pastillas a la semana, más antiinflamatorios, pasó a nueve. «Un día fui a jugar un partido de fútbol de veteranos. No podía ni correr. Se me saltaron las lágrimas. He llorado mucho, pero nunca me rindo», añade Alejandro antes de iniciar un entrenamiento en el Parque Romano.

Un buen amigo suyo, Armando, le contó en 2010 que corrió el Gran Canaria Maratón en la categoría de 10 kilómetros con Dara, su mujer. «Me explicó que era una pasada la sensación que daba el apoyo de la gente y que el entorno en general de la carrera era espectacular. Eso me animó. Y meses después empecé con la Transgrancanaria Starter, y sí,  Uco, como le llamo a Armando, tenía razón. Ya no he parado».

Hace unos seis años una operación de amígdalas ha mejorado su calidad de vida. El otorrinolaringólogo que lo trató le comentó que sus problemas podrían venir derivados de las amígdalas. Ahora está bajo el tratamiento de Metotrexato, «podríamos decir que una quimio pero suave que me tomo todos los jueves. Una pastilla por la mañana, dos a mediodía y dos por la noche. Ese día estoy fundido. Y también estoy con constantes analíticas. Sé que es una enfermedad degenerativa pero no me va a quitar ni las ganas ni el amor que le tengo al deporte». 

Este último verano corrió los 101 kilómetros de la CCC de la Ultra Trail del Mont Blanc, pero el próximo día 26 afrontará un nuevo reto. Será su primera experiencia en asfalto, aunque hace muchos años corrió el medio maratón de la Junta de Obras del Puerto. Y lo hará a lo grande. Participará en el maratón. «Estos últimos años he seguido la carrera desde fuera y se me han puesto los dientes largos. Quiero vivir esta fiesta. Me llama el correr por la ciudad y seguir subiendo peldaños. Esto no será igual que la montaña, pero mi reto es conmigo mismo, con el objetivo de cruzar la meta. La preparación la llevo fatal, pero lo haré», sentencia con ilusión.