Aguas fecales discurren libres por el barranco de Cardones

Vecinos de Cardones, El Hornillo y El Carril ya no saben qué hacer para que consistorio, Cabildo o Canaragua pongan coto a un desmadre que dura ya más de 25 años y que consiste en el discurrir libre de aguas fecales por el cauce del barranco que los atraviesa.

Están atufados de malos olores y mosquitos y más que hartos de que el Ayuntamiento, el Cabildo o la compañía encargada del agua, Canaragua, se pasen la pelota cada vez que exigen que se acabe de una vez por todas con el discurrir de aguas fecales por el barranco abajo, desde Hoya de Aríñez hasta El Guincho, en la costa, sobre todo en invierno, cuando el caudal impide a la mayoría de los vecinos acceder con sus coches a las viviendas.

Carmen García, Esther Montesdeoca, Manuel Gil, Mary García, Josefa Marrero, Josefa García, Sandra Naranjo y Angela Zerpa denuncian que «esta situación se produce todos los inviernos y la peste y los mosquitos se tornan insoportables apenas salga el sol. Cuando llueve mucho, como ha ocurrido este año, la carretera de acceso a nuestros barrios, que pasa por el cauce, es intransitable y, a pesar de que nos gastamos más de cien euros cada uno para desviar las aguas, seguimos aquí con un problema que nadie quiere solucionar».