Agatha Christie vuelve a Puerto de la Cruz después de 80 años

R.R.

Puerto de la Cruz lleva una semana festejando el 80 aniversario de la vista al municipio de la escritora británica más universal. Un festival internacional, un busto y una calle, la única que tiene en el mundo, ha sido el tributo de la ciudad portuense a una de sus turistas más ilustres: Agatha Christie.

La escritora británica sólo estuvo 10 días en Puerto de la Cruz en 1927. Llegó huyendo de una mala racha económica y emocional: su marido acababa de abandonarla. De su paso por la ciudad portuense quedan algunas huellas, especialmente en sus novelas. Hasta ayer, Puerto de la Cruz acogió el 1º Festival Internacional Agatha Christie que se celebra en España y que el Centro de Investigaciones Turísticas (CIT) de la ciudad concibió como un homenaje a la escritora y una conmemoración de su estancia en el municipio hace 80 años.

El único nieto de la escritora, Mathew Prichard, viajó expresamente a Puerto de la Cruz para hablar de su abuela y de lo que supuso para ella el viaje a Canarias y su estancia no sólo en el municipio tinerfeño, sino también en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, que igualmente inspiró pasajes de algunas de sus novelas. La presencia de Mathew Prichard, acompañado por John Curran, documentalista de la obra de Agatha Christie, fue la gran sorpresa del festival que, además, sirvió de marco para el descubrimiento de un busto de la escritora, que ya luce en el Mirador de la Paz, y, quizás lo más importante, el nombramiento de una calle en su memoria.

La antigua calle El Ciprés es desde el domingo pasado la calle Agatha Christie, la primera del mundo que lleva el nombre de la escritora británica, según aseguró su nieto ese mismo día.

El 1º Festival Internacional Agatha Christie acogió además la presentación del libro Agatha Christie en las Islas Canarias del profesor de Historia de la Universidad de La Laguna, Nicolás González Lemus, que recoge relatos de la escritora y describe sus estancia en Puerto de la Cruz y la capital grancanaria en 1927. En años posteriores y durante más de cuatro décadas Agatha Christie siguió visitando las Islas, especialmente Gran Canaria, e incluso se dejó entrevistar en sus últimas visitas.

Cine y teatro

Durante el festival también se vio la representación de algunas obras teatrales escritas, con sesiones dobles en inglés y en español, y se proyectaron muchas de las películas inspiradas en su obra, la mayoría en versión original.

La presidenta del CIT de Puerto de la Cruz, Hortensia Hernández, aseguró ayer que el Festival ha sido «un éxito que no esperábamos». El trabajo que supuso la preparación del festival «se ha visto compensada totalmente».

La idea de dedicar un festival a Agatha Christie surgió del vicepresidente del CIT, John Lucas, que «conocía de la existencia de un busto de la escritora y le propuso al Ayuntamiento hacerle un homenaje, aprovechando que este año hacía 80 que estuvo en la ciudad... luego fueron surgiendo otras ideas y acabamos haciendo el festival», explica Hernández, que está convencida de que la experiencia se repetirá. «La idea es que se celebre cada dos años y que siga siendo bilingüe, que ha resultado muy bien».

Una calle con mucho misterio

La calle El Ciprés de Puerto de la Cruz lleva desde el domingo pasado el nombre de Agatha Christie. Ni siquiera en su pueblo natal, Torquay, en la riviera inglesa, tiene la escritora una calle con su nombre. La placa de la calle, ubicada en la zona de La Paz, la descubrió su nieto, Mathew Prichard, que dijo ésta era la única calle del mundo con el nombre de su abuela. Antes se había descubierto un busto suyo en el Mirador de La Paz, obra de la escultora Marta von Poroszlay.

Dos relatos inspirados en las Islas

Agatha Christie (1890-1976), no sólo disfrutó de unas vacaciones en Puerto de la Cruz y en Las Palmas de Gran Canaria durante medio mes en 1927, sino que también estas ciudades le sirvieron de inspiración al menos para dos relatos: El hombre y el mar, que forma parte del libro El enigmático señor Quin, y Una señorita de compañía, cuya acción transcurre en Agaete (Gran Canaria). Pero además de estos dos relatos, la escritora británica echa mano de los paisajes canarios para incorporarlos a sus novelas en Miss Marple y Trece Problemas. También, alguna de las aventuras de Hércules Poirot se escribieron en la terraza del Hotel Metropole grancanario.

Según cuentan los que la vieron, Agatha Christie pasaba largas horas en la playa tomando sus baños de mar. Se cree que la escritora se refugió en Canarias huyendo del dolor que le produjo el abandono por parte de su marido, Archiebald. Llegó a Canarias con 36 años, acompañada por su hija y su secretaria. Su paso por las Islas fue un salto hacia la aventura. Después de ese viaje empezó a conocer mundo, viajando incluso a Oriente Medio y Mesopotamia, donde conoció a su segundo esposo, el arqueólogo Max Mallowan. Agatha Christie es una de las escritoras más importantes de la literatura universal. Sus libros se han traducido a 103 idiomas. Ha vendido más de 400 millones de libros en todo el mundo.