Traficaban con mujeres, a las que violaban hasta dejarlas embarazadas

28/01/2011

 El Cuerpo Nacional de Policía ha desarticulado en Las Palmas de Gran Canaria una red de tráfico ilegal de personas compuesta por ciudadanos nigerianos que violaban a las mujeres hasta dejarlas embarazadas y sometidas mediante prácticas magia negra o "vudú".

Según informó este viernes la Policía en un comunicado, la "Operación Fortuna" se ha llevado a cabo en Gran Canaria, Palma de Mallorca y Alcorcón y ha culminado con la detención de 14 proxenetas, cinco de los cuales están en prisión preventiva en Gran Canaria.

La organización, que tenía conexiones con Italia, Francia, Grecia, Turquía, Finlandia, Nigeria, Senegal y Marruecos, habría obligado a más de una veintena de mujeres de origen nigeriano a prostituirse para pagar la supuesta deuda por haberlas traído a España desde Nigeria, una deuda que oscilaba entre los 30.000 y los 70.000 euros.

La investigación comenzó en febrero de 2010 tras detectarse un incremento en el número de mujeres de origen nigeriano en situación irregular ejerciendo la prostitución en Gran Canaria.

Los agentes identificaron un clan familiar de ciudadanos nigerianos afincado en dos pisos situados en Vecindario (Gran Canaria), donde residía una decena de las mujeres "traficadas y explotadas sexualmente".

La organización seleccionaba en Nigeria a mujeres jóvenes, de buena apariencia y de los estratos más bajos de la sociedad.

Antes de trasladarlas a España eran sometidas a un ritual de "vudú" mediante el cual quedaban sometidas al control de sus traficantes hasta abonar la deuda pactada.

Las mujeres eran enviadas a Europa de dos formas diferentes, la primera de las cuales consistía en enviarlas en vuelos desde Nigeria y Senegal con documentación fraudulenta a países europeos, donde la organización las recogía y trasladaba a España.

La segunda vía consistía en enviarlas a pie desde Nigeria al norte de Marruecos, donde esperaban hasta el momento de embarcarlas en pateras hasta Andalucía.

La organización las mantenía durante meses en casas francas, donde eran violadas hasta que se quedaban en estado, momento en el que se autorizaba su traslado a España, ya que a juicio de la organización una mujer embarazada era más difícil de expulsar del país.

Cuando la salida de las pateras se dilataba, las chicas terminaban dando a luz en Marruecos, "realizando la travesía en patera en condiciones lamentables y con su bebé a bordo".

Indica que en uno de los casos a una de las víctimas se le murió su bebé de un mes durante el trayecto, siéndole arrebatado de sus brazos y "arrojado por la borda" antes de llegar a las costas de Granada.

Ya en España las mujeres eran enviadas a los puntos de explotación y, a las que tenían bebés, se las separaba de ellos para enviarlos a un domicilio de Alcorcón (Madrid), donde la organización se encargaba de su custodia para controlar plenamente su voluntad y sus actos.

Al llegar a los puntos de ejercicio de la prostitución, sus explotadores les tomaban fotografías desnudas, les arrancaban vellos púbicos y se les tomaban muestra de sangre menstrual con el objeto de amenazarlas en un ritual de magia negra si desobedecían.

Para asegurarse el pago de las deudas y que no intentaran escapar, se sucedían las agresiones, violaciones, amenazas de muerte constantes a ellas y a sus familiares en Nigeria y rituales de vudú.

Si se quedaban embarazadas como consecuencia de su explotación sexual, se las obligaba a abortar, teniendo pagar ellas los gastos del aborto como "multa" o "castigo" por haberse quedado encinta.

Una primera fase de la operación tuvo lugar en julio, cuando se detuvo a 10 personas (nueve de origen nigeriano y español) y se recuperó a dos niñas tras haber permanecido cautivas en el domicilio de Alcorcón.

Finalmente, y con la colaboración de la Policía Finlandesa, se detuvo a una de los miembros de la organización que se encontraba fugada en el país escandinavo, así como a uno de los traficantes encargados de trasladar hasta España a las chicas.

En total se han detenido 7 mujeres y otros tantos hombres (11 nigerianos, 2 colombianos y un español) produciéndose las dos últimas detenciones el pasado 19 de enero en Gran Canaria.

A los detenidos se les imputan delitos de favorecimiento de la inmigración ilegal, contra la libertad sexual, falsedad documental, usurpación de estado civil, falso testimonio, agresión sexual, aborto, lesiones, amenazas, detención ilegal y asociación ilícita. E