El proyecto de cría de tortuga boba en Fuerteventura llega al 62% de eclosión

29/10/2009

El Proyecto de Reintroducción de la Tortuga Boba en Fuerteventura obtuvo este verano un porcentaje de eclosión que alcanzó el 62 por ciento entre los 8 nidos (750-800 huevos) procedentes de la colonia de Cabo Verde que fueron ubicados en la playa majorera de Cofete en agosto.

Según ha informado hoy el Cabildo de Fuerteventura en un comunicado, por tercer año consecutivo, la experiencia ha vuelto a superar los porcentajes de supervivencia habituales de los huevos de tortuga boba (Caretta caretta) en estado silvestre, que se sitúan en torno al 40 por ciento.

Estos datos han sido recabados por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria en la Isla de Boa Vista (Cabo Verde), donde mantiene desde hace años un seguimiento permanente de la especie, indica la nota.

Las 480 tortugas nacidas en Cofete se encuentran en la Guardería de Tortugas de Morro Jable, donde desde hace tres semanas reciben una atención constante por parte del equipo de biólogos del Instituto Canario de Ciencias Marinas y técnicos del Cabildo encargados de su seguimiento y supervisión.

Según la nota, al equipo que trabaja en la Guardería de Tortugas se han incorporado dos estudiantes de Biología procedentes de la Diversidad de Lisboa y Universidad Autónoma de Madrid, que llevarán a cabo un estudio sobre el proceso de cría de la tortuga boba en cautividad.

Esta investigación se desarrollará durante cinco meses bajo la tutela de Luis Felipe López Jurado, titular del Departamento de Biología Marina de la ULPGC y uno de los principales impulsores del proyecto.

La consejera de Medio Ambiente del Cabildo, Natalia ?vora, ha informado de que, entre las mejoras y novedades que cada año se introducen en el proyecto, se va investigar el efecto de la alimentación en el desarrollo de las tortugas.

Para ello, se introducirán modificaciones puntuales en la dieta de algunos especímenes.

El Proyecto de Reintroducción de la Tortuga Boba en Fuerteventura se desarrolla bajo la supervisión de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el Instituto Canario de Ciencias Marinas, y con la colaboración del Cabildo de Fuerteventura, el Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de Pájara el Ministerio de Medio Ambiente y el gobierno de la República de Cabo Verde.