El gato asilvestrado, un serio peligro de las especies endémicas de Canarias

20/01/2012
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Los gatos asilvestrados se han convertido en un serio peligro para los vertebrados endémicos de Canarias, como los lagartos gigantes de Canarias, la tarabilla de Fuerteventura o el pinzón azul de Gran Canaria, especies únicas en la fauna española.

Además de estas especies amenazadas, los gatos domésticos que han vuelto a adaptarse a la vida salvaje depredan grajas en La Palma, herrerillos, pardelas cenicienta y otras aves marinas de los islotes del norte de Fuerteventura y Lanzarote, donde estos felinos fueron introducidos por los pescadores para controlar las plagas de ratas y ratones, ha indicado a Efe en biólogo Félix Manuel Medina.

Este investigador, colaborador del Grupo de Ecología y Evolución en Islas del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC), recuerda que los gatos probablemente arribaron al archipiélago con los conquistadores europeos y que, desde su llegada, empezaron a causar problemas a la fauna autóctona.

Los primeros estudios sobre esta problemática en las islas se iniciaron en el año 1986, en el departamento de Zoología de la Universidad de La Laguna, que investigaba las aves marinas en los islotes orientales y que observó que los gatos mermaban sus poblaciones.

"Afortunadamente", destaca Medina, estos felinos están depredando sobre todo especies de mamíferos también introducidas en las islas, como los conejos, las ratas y los ratones, y que constituyen en la actualidad casi el 80 por ciento de su dieta.

El gato asilvestrado también se alimenta de pájaros, lagartos, lisas y perenquenes, entre otras especies, algunas de ellas amenazadas, como los lagartos gigantes de La Gomera, El Hierro y Tenerife.

Las aves más diezmadas, según consideración de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), son la tarabilla canaria, en Fuerteventura, y el pinzón azul, en Gran Canaria.

Aunque coman sobre todo otros mamíferos introducidos, Medina resalta que los gatos nunca pierden su capacidad de cazador y, aunque estén saciados y alimentados por sus propietarios, siguen matando y depredando por su propio instinto.

El biólogo recuerda que existen 68 especies nativas depredadas por los gatos que no tienen dependencia del humano en Canarias: cinco de mamíferos, dieciséis de aves, quince de reptiles y 32 de invertebrados, proporciones "similares" a las obtenidas en otras islas del mundo.

En ese sentido, resalta que los impactos de los gatos se han detectado en al menos 120 islas de todo el mundo, sobre 175 vertebrados que están amenazados (25 reptiles, 123 aves y 27 mamíferos), según la UICN, y subraya que este felino ha participado en el 14 por ciento de todas las extinciones de las especies óseas que han tenido lugar globalmente.

Félix Manuel Medina también asegura que el gato está afectando al 8 por ciento de las especies consideradas en periodo crítico por la UICN y que, en el pasado, participó en la extinción de, al menos, 33 especies distintas de vertebrados en islas de todo el mundo (dos de reptiles, 22 de aves y nueve de mamíferos).

El biólogo canario ha dicho que el gato asilvestrado se le puede reconocer por un pelaje de color pardo, atigrado, que le permite pasar más desapercibido en el medio natural.

Además agrega que, en batidas de cazadores para la pervivencia de los conejos en La Palma, "se han controlado gatos de todas las razas", y precisa que es "un disparate" la cantidad y variedad de estos felinos  que habitan en las islas.

Medina asegura que se desconoce la población de gatos asilvestrados en Canarias, aunque se cree que es "muy abundante", ya que muchos de sus dueños, cuando no quieren las crías, las suelen abandonar en el campo para que sobrevivan por sí mismas.

"Ese es un grave problema para la conservación de los ecosistemas y éstas prácticas habrían que eliminarlas del comportamiento humano mediante la educación ambiental; sería muy aconsejable que se esterilicen los gatos que no se quieran para la reproducción, con el fin de que ese animal no pueda procrear cuando hace sus rondas nocturnas", comenta.

Pese a todo, la erradicación del gato en la zona de laurisilva canaria también provocaría el aumento de las ratas y sus ataques a las palomas endémicas y otros vertebrados, y su efecto sería peor que el mantener la presencia del felino.

"Es un tema muy complejo que merece profundizar en su estudio y su incidencia en los ecosistemas insulares", certifica.