50 mapas y croquis completan la historia de la Guerra Civil

15/09/2016

La Batalla del Ebro, librada durante la Guerra Civil, fue una de las más decisivas de la historia contemporánea de España. Ahora, la Fundación Juan Negrín presenta, de manera inédita, la cartografía original que utilizó el Estado Mayor de la República durante esta fase de la contienda, una documentación que completa el relato de la última gran ofensiva republicana.      

La exposición, llamada Batalla del Ebro, ofensiva y repliegue sobre Cataluña, que fue inaugurada este miércoles en la Fundación Juan Negrín, está compuesta por diez mapas de diferente escala y 40 croquis originales que desvelan la planificación de las distintas maniobras bélicas por parte del ejército republicano contra los invasores y el franquismo.

La muestra forma parte del Archivo Negrín y se trata de una documentación que el político grancanario, como ministro de Defensa nacional durante la contienda, se llevó consigo poniéndola a buen recaudo durante el exilio, según explicó en rueda de prensa el presidente  de la fundación, José Medina, que estuvo acompañado en la mesa por el comisario de la exposición, Juan Miguel Ortega, el presidente del Cabildo Insular, Antonio Morales, la presidenta de honor de la fundación, Carmen Negrín, y el catedrático en Historia Contemporánea de la ULPGC, José Miguel Pérez.

Desde hoy, los visitantes podrán imaginar cómo Negrín, Rojo o Líster planificaban en torno a la mesa de Alto Mando las distintas maniobras bélicas en la batalla más larga de la contienda, desarrollada de julio a noviembre de 1938, en la que participaron 250.000 soldados de los que 130.000 resultaron muertos o heridos siendo la más sangrienta de la Guerra Civil española.

 En la muestra se exponen cartografías manuscritas y trazadas por los militares con distintos datos, como el posicionamiento del bando sublevado, información obtenida mediante espionaje. Según explicó el comisario de la exposición, Juan Miguel Ortega, la muestra se divide en una cartografía estricta y unos croquis, «la joya de la corona» por ser únicos. Estos últimos estaban  realizados a mano sobre papel vegetal en distintos colores y sus correspondientes maniobras militares. Entonces, «los movimientos de información fueron intensísimos y se puede ver la concentración de tropas y aeronaves en dos sectores fundamentales», añadió Ortega. Asimismo, se incluyen croquis de pequeños formatos asociados a los partes diarios de guerra que recibía Juan Negrín en calidad de ministro de Defensa, entre otros elementos que componen su legado.    

La nieta del político canario, Carmen Negrín, recordó que su abuelo «siempre decía que era una tragedia» que la gente no supiera nadar. «Siempre lo he asociado a esta batalla porque muchos soldados se ahogaron en el Ebro antes de llegar a la batalla», apuntó.

Por su parte, José Miguel Pérez, uno de los impulsores de la fundación, recalcó que esta documentación refleja que «el conocimiento que se tenía de cómo estaban las cosas era mayor del que imaginábamos» y muestra el contraste «entre lo que se difundía y la realidad».