50 alumnos de 5º de derecho se plantan frente a una profesora

Medio centenar de estudiantes de 5º de derecho de la ULPGC se han plantado frente a una profesora de Filosfía del Derecho. Los 50 han presentado escritos ante el decanato y el rectorado tras lo sucedido en la convocatoria extraordinaria de septiembre. Ahora deben volver a examinarse.

El embrollo que ayer llevó a una veintena de los alumnos afectados a comparecer ante los medios de comunicación se origina en el examen extraordinario de septiembre fijado para el día 12 de ese mes. Según informa el alumno Juan Alejandro Fernández, la prueba estaba fijada para las 9.00 horas de la mañana, pero la profesora Inmaculada Sainz Palacios no compareció en el aula hasta las 10.15 horas.

«Cuando ella llegó quedaban pocos alumnos, unos 20 de 70», dijo Fernández. Nueve de estos 20 se presentaron al examen. «El resto pedimos otra fecha», agrega Juan Alejandro Fernández.

Ese mismo día a la 9.50 horas, los alumnos presentaron escritos ante el decanato de la Facultad de Ciencias Jurídicas. Uno de los escritos lleva la firma de 48 alumnos y hay entre siete y ocho escritos que se firman a título individual.

En ellos los alumnos piden «un tribunal objetivo», porque la profesora mencionada no les ofrece «garantías». Según los alumnos, Sainz presentó a su vez un escrito en el que afirma que había realizado el examen en tiempo y forma y que sólo nueve alumnos lo habían hecho, al resto los da como no presentados.

La solución del decanato es fijar una fecha para el nuevo examen -el día 7 de noviembre a las 10.00 horas-, que debe hacer la profesora recusada por los alumnos. Los estudiantes acudirán al examen para no perder sus derechos., Este periódico intentó ayer sin éxito recabar la versión de la profesora.

Último curso de la carrera.

La situación planteada en la Facultad de Ciencias Jurídicas C con alumnos de Filosofía del Derecho se produce cuando muchos de ellos dependen de esta materia para terminar la carrera o para obtener una beca. En uno de los escritos presentado ante el Decanto, los alumnos afirman que la profesora llegó a decirles el día en que ella llegó tarde al examen de septiembre, y aunque ya una mayoría se había marchado, que no habría otra fecha y que el que no se presentara ese día nunca aprobaría la asignatura. En su escrito piden como prueba el registro de entrada al aparcamiento de la Facultad y las imágenes de la cámara de seguridad que certifique la hora de llegada de la profesora.