400.000 euros cuesta celebrar los premios Max en Gran Canaria

27/10/2008

CANARIAS7 publica hoy en su edición impresa, en la sección de Opinión Que Se Sepa, el coste que tendrá para el Cabildo de Gran Canaria que la próxima entrega de los premios Max de teatro se celebre en la Isla, en 2009.

 El texto ha generado un gran revuelo en el mundo cultural, especialmente entre las compañías teatrales. Lo publicado por CANARIAS7 en su edición impresa dice así: "Aunque en la presentación a los medios de comunicación del pasado viernes, Luz Caballero, consejera de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, no especificó cuánto costaría a las arcas insulares acoger la ceremonia de entrega de los premios Max de las artes escénicas, hoy les adelantamos que la corporación insular tendrá que desembolsar nada más y nada menos que más de 400.000 euros. Hasta el 30 de marzo de 2009 tiene el Cabildo para buscar entre el capital privado fondos para hacer frente a este desembolso, pero en tiempos como los actuales, de crisis económica, no hay que ser muy inteligente para saber quién acabará poniendo el dinero.

¿Por qué no se quiso hacer pública esta cifra? Muy sencillo. Las compañías teatrales grancanarias están que trinan con la actual Corporación. A pesar de que se ha creado la figura de una coordinadora de las artes escénicas, a la que da vida Rosa Férez, éstas siguen a la espera de que alguien responda a sus propuestas para intentar dinamizar el circuito escénico insular. Desde hace meses han remitido todo tipo de propuestas y el silencio es, hasta la fecha, la única respuesta. Algunos ya anuncian próximas movilizaciones. Más aún si cabe desde que les comunicaron que para el circuito, en el que también se ha incluido la música, el presupuesto es sólo de 140.000 euros. Llama la atención que desde la actual Corporación se haya pregonado la intención de apoyar a las compañías canarias profesionales y aficionados y evitar los actos estrella y para el autobombo –palabras casi textuales de Luz Caballero al realizar el balance de su primer año de gestión– y casi todo el dinero para el sector se gaste en la gala de los Max, en un Cuyás que, además, tiene parte de su edificio sin terminar desde su inauguración hace diez años y una Sala Insular de Teatro que no tiene personal y que obliga a los trabajadores del primero a duplicar sus funciones".