300 kilos de rabos de gato menos

18/01/2013

La lucha contra las especies invasivas se centró ayer en Tarajalejo, donde los agentes de Medio Ambiente erradicaron una importante población de rabo de gato. Tras quitar las semillas, arrancar las matas y meter todo en una bolsa hermética, la operación terminó con un foco de 300 kilos de plantas invasoras.

Mata por mata de rabo de gato, el proceso de erradicación es siempre el mismo:  primero se quita a mano las semillas, luego se arrancan las matas y se meten en unas bolsas cerradas herméticas, se trata con herbicidas la zona y finalmente se retira todo. Los agentes de Medio Ambiente del Cabildo realizaron ayer tareas de acabar con 300 kilos de la Pennisetum setaceumen, especie vegetal invasora conocida, en la urbanización Puerto Azul, en Tarajalejo.


Casa paso del proceso es importante para evitar que el rabo de gasto se semille en el terreno, en este caso urbano de Tarajalejo. La retirada a mano de las semillas se practica en cada una de las matas, así como de las que pudieran haber caído en los alrededores. Para arrancarlas, se utilizan herramientas agrícolas para que la extracción de la planta sea completa, desde la raíz. Por último, se trata la zona con herbicidas, en este caso no contaminantes por tratarse de un área urbana, para evitar la reproducción del foco de especies invasoras.

Desde 1999. Los agentes de Medio Ambiente introducen todos los ejemplares y semillas retirados en bolsas de plástico herméticas para evitar que se libere el material genético en otros puntos del territorio insular hasta que llega el momento de trasladarlos para su desaparición.


El rabo de gato (Pennisetum setaceumen) es una de las especies con mayor potencial biológico invasor del mundo, y por ello se encuentra incluida en el catálogo nacional de especies invasoras. En Canarias ha causado graves problemas desplazando a especies locales como el tajinaste, el verode o el saladillo, y se encuentra especialmente extendida en islas como La Palma, Tenerife o Gran Canaria.


En Fuerteventura, donde se localizó por primera vez en 1999, la especie se encuentra controlada, y su presencia se asocia mayormente a los márgenes de las carreteras. Otros focos aparecidos con anterioridad, por ejemplo en Morro Jable, fueron localizados y erradicados con el mismo método para evitar que se dispersaran las semillas y no sirviera de nada el proceso.