130 años a ritmo de zafra tomatera

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO

Un inglés y un barrio de Telde. Se juntaron y cambiaron la historia reciente de Canarias. Mister Blisse, empleado de la Compañía Swanston, plantó un primer cultivo de tomates en Valle de los Nueve. Fue allá por 1885. Quien le diría a él que aquel experimento marcaría la economía y la sociedad de la Isla. El sector cumple 130 años y ahora quiere celebrarlo.

La efeméride tuvo lugar el año pasado, pero la agenda política, cargada de citas electorales, impidió festejarla y las dos patronales canarias, la Federación Provincial de Asociaciones de Exportadores de Productos Hortofrutícolas de Las Palmas, Fedex, y la Asociación Provincial de Cosecheros-Exportadores de Tomates de Tenerife, Aceto, decidieron pasar la agenda conmemorativa para este año. Quieren hacer del cumpleaños un estímulo para el sector, hoy en horas bajas, aunque, pese a todo, esta zafra esté siendo algo mejor que la de 2015, con 5.000 toneladas más de tomate empaquetadas.

Por lo pronto, Fedex Aceto Servicios, con su presidente al frente, José Juan Bonny, y en presencia de numerosos productores, logró juntar ayer para la presentación del programa de actos a la presidenta del Parlamento de Canarias, Carolina Darias, al consejero regional de Agricultura, Narvay Quintero, y a los consejeros de Sector Primario, Miguel Hidalgo, y de Agricultura, Juan Estárico, de los Cabildos de Gran Canaria y de Fuerteventura, respectivamente. Y a todos les pidió apoyo para ayudar al sector a superar las dificultades y recuperar los datos de hace 15 años, cuando exportaban 352.000 toneladas, frente a las 63.000 de 2015.

El que más explícito se mostró en los compromisos fue Quintero, quien después de admitir que el actual Plan Estratégico del Tomate, marcado por la crisis, no cumplió sus objetivos, prometió implicarse para "convencer" al Estado y a Europa de que el sector es "importante" para Canarias, de ahí que pusiera sus esperanzas en un nuevo plan estratégico que ya se está negociando.

Darias lanzó un mensaje esperanzador. Reivindicó la fortaleza del producto, su "calidad", y apostó por la necesidad de modernizar aún más la producción y la comercialización en destino. Hizo mención especial al papel que ha jugado la mujer en la historia de este cultivo, al hilo de Hidalgo, que aprovechó para recordar que estos 130 años tienen rostro, los de miles de hombres y mujeres. Estárico recordó que el sector atraviesa un momento "determinante" para garantizar su supervivencia.