Abraham Ortega (centro) y Áser Martín (derecha), en el Tabaiba. / C7

Abraham Ortega y Áser Martín, de Tabaiba, nominados a Cocinero Revelación Madrid Fusión

El restaurante de la capital grancanaria es una de las grandes aperturas de los últimos años.

EFE Madrid

Actualización de la tradición, cocina de territorio o con influencias asiáticas y empuje juvenil se congregan en la lista de ocho nominados a Cocinero Revelación Madrid Fusión, con representantes de Andalucía, Guipúzcoa, Murcia, Las Palmas de Gran Canaria (Abraham Ortega y Áser Martín, de Tabaiba), Albacete y Alicante.

La organización del congreso gastronómico internacional Madrid Fusión ha seleccionado a los ocho finalistas, entre los que se encuentran tres de Andalucía, la comunidad más representada; periodistas gastronómicos y otros expertos del sector votarán al ganador, cuyo nombre se desvelará el 25 de enero en el auditorio de Ifema.

Puede ser Abraham Ortega (cocinero) y Áser Martín (pastelero) trabajan codo con codo en Tabaiba (Las Palmas de Gran Canaria), donde ofrecen «una de las cocinas jóvenes más emocionantes y mejor planteadas del panorama español en estos momentos» y platos que suponen comer «Gran Canaria a mordiscos» como el mojo-mole con tres años de maduración o la garbanzada de la abuela.

Juan Carlos García, del restaurante Vandelvira, ubicado en un antiguo convento de franciscanos del siglo XVI en Baeza (Jaén); «su cocina es moderna, técnica y creativa, y a la vez rural, cinegética y de raíces populares jienenses», con recetas ligeras en las que predominan lo crudo y lo vegetal, destaca la organización este jueves en una nota.

En Jaén está Radis, un pequeño local para 20 comensales, y al frente Juanjo Mesa León, quien cocina la tradición a su manera, adaptando recetas rurales que convierte en «modernos sabores del acervo clásico».

Y en Agua Dulce (Almería) Pablo Fuente y su Taberna Bacus, donde vuelca su pasión por las cocinas del Sudeste Asiático. «Domina las técnicas orientales y las españolas más avanzadas, y utiliza productos de mucha calidad con los que consigue platos puros, aromáticos, fragantes y suavemente picantes que asombran por su equilibrio», destacan desde Madrid Fusión.

La variedad de estilos prosigue con Juan Monteagudo, de Ababol (Albacete), donde ofrece una cocina urbana, aunque de fondo rural y de secano, que ahonda en el universo cinegético y en las verduras de Castilla-La Mancha y bebe de las técnicas de la cocina francesa clásica.

En el restaurante Alba (Alicante) trabaja Alba Esteve Ruiz, quien desarrolló buena parte de su carrera en Roma, donde recibió importantes reconocimientos y encontró inspiración para platos que «revelan sensibilidad y sentido estético» y en los que aplica «innovación con memoria de las tradiciones mediterráneas».

Javier Rivero y Gorka Rico comparten pasión gastronómica en Ama (Tolosa, Guipúzcoa), donde reivindican los hábitos alimentarios de los antiguos caseríos vascos a través de la revisión, con criterios contemporáneos, de recetas tradicionales. «Tienen técnica, chispa, elegancia y un sexto sentido que alcanza a la gestión de su bodega», añade la nota.

En Cabo de Palos (Región de Murcia) está El Mosqui, con Sergio de la Orden al frente; tercera generación de una familia de hosteleros, su cocina pasa por la renovación del recetario tradicional de la zona y la interpretación de los sabores del entorno y se expresa en calderos, arroces y pescados a las brasas.