928 Capital: arte y gastronomía ahora en el patio del Teatro Cuyás
En pleno corazón de Triana, 928 Capital vuelve a sorprender con un nuevo emplazamiento que le sienta como un traje hecho a medida: el patio del Teatro Cuyás
Un escenario que, sin duda está a la altura del exquisito gusto que desde siempre ha definido a la propuesta de 928. Una terraza inigualable en la zona, que parecía llevar toda la vida esperándolos porque si algo han demostrado Gilberto y Héctor es que su cocina siempre ha vivido entre el arte, la emoción y la calma.
Tras aquello primeros pasos en San Agustín y su segundo emplazamiento en la trasera del Teatro Pérez Galdós, llegan ahora a un espacio que no podría tener mayor coherencia con su esencia: un restaurante dentro de un patio que no es lugar de paso ni de juego, sino de pausa, de belleza y los bocados más cosmopolitas de la cuidad. Un refugio sereno donde ellos han logrado que la gastronomía converse con la cultura y el buen gusto, a diario.
928, cientos de lugares en el mundo
En cada rincón se perciben la intención y cada huella de los pasos que juntos han transitado a lo largo y ancho del planeta y todo ese mapa se despliega ahora en el Patio del Cuyás con su reconocible cocina: cada elaboración sigue siendo una capital del mundo, así que, para los más románticos, tras este traslado sigue vigente su repertorio: desde su ensaladilla, 'Extrañando a Gorbachov' hasta sus costillas, 'Ay que te hago costillas'. Desde sus tacos, En tacones hasta San Juan' y hasta su 'Ceviche Maya' pero, como de estrenos va la cosa, tras este nuevo aterrizaje sí que existe un plato para dar la bienvenida: 'La Bacalenta', una elaboración de bacalao en salsa de coco al estilo caribeño sobre polenta frita.
Un auténtico 'place to be'
Una vez más, esta estilosa pareja no deja nada al azar: la decoración exquisita, la cálida luz, la música que acompasa y cientos de detalles más, estudiados y pensados para que el comensal se sienta dentro de cada experiencia vivida por ellos y, consiguiendo con cada bocado demostrar que la gastronomía también es arte.
En esta nueva casa, donde sus anfitriones abren nuevamente su patio de par en par, han reforzado equipo, sobre todo, porque hace apenas un mes que colgaron el cartel de abierto y el lleno es a diario, estrenándose también en la apertura diaria: lunes, martes, miércoles y domingo, solo a la hora del almuerzo y, el resto de los días, desde el almuerzo hasta la cena.
En poco tiempo, han conseguido que 928 sea mucho más que un restaurante: un auténtico punto de encuentro para quienes buscan disfrutar de la gastronomía como quien se sienta a escuchar un buen disco o a mirar un cuadro.
Un nuevo lugar de referencia en la capital, llamado a convertirse en el lugar perfecto donde para estar, así que, toca seguirles la pista, hacer la reserva previa siempre y, esperar noticias porque prometen que pronto volverán sus inolvidables brunch, un domingo de cada mes.