La Garriga, Especialistas en bocadillos

La Garriga es uno de los establecimientos más emblemáticos de Gran Canaria.

CANARIAS7 / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Es difícil saber si La Garriga es famoso por sus bocadillos en general, que probablemente todo el mundo ha probado algunas vez; por sus bocadillos de tortilla, preparados con una receta especial más codiciada que la receta de la Coca-Cola; o por su charcutería, con productos seleccionados de Bellota y una infinidad de productos exclusivos.

Hoy, la segunda generación de La Garriga, Vicente y Gisela Delgado, cuentan como su padre, uno de los socios que posteriormente se quedaría como dueño único, decidió que este establecimiento de productos Gourmet con una gran selección de embutidos exclusivos había que añadirle algo de vida dándole un toque más popular. La idea de un buen bocadillo acompañado por un vasito de vino fue tan bien recibida por la población que hoy día, entre sus cuatro establecimientos de Gran Canaria, se venden en un día normal más de 1.500 bocadillos de tortilla.

Y en verano, se hacen muchos más. Porque a todos nos gustan los días de playa o de excursión con el mejor bocadillo de la isla a cuestas. En esencia, un bocadillo es el producto más tradicional y popular que se puede hacer y sin embargo, en La Garriga tienen ese algo que marca la diferencia, ese algo que hace que lo saborees como si fuera un auténtico manjar de los dioses. Probablemente juegan con ventaja porque cuentan con una selección de los mejores embutidos que se pueden encontrar.

Su auténtica especialidad es el bocadillo de tortilla. Si usted lo quisiera hacer en casa, solo tiene que abrir un pan y meter una tortilla dentro. Si lo hacen en La Garriga, le aseguro que no es exactamente así. Hay que madrugar mucho y tener unos cuantos años de experiencia, de probar, de acertar y de equivocarse... para finalmente dar con la receta perfecta. Solo unos pocos la conocen de verdad y la realidad es esta: el bocadillo de tortilla de La Garriga sabe a verano, a infancia, a felicidad, a buenos recuerdos, a grupos de amigos y a «pasa por La Garriga y tráete unos bocadillos, que lo vamos a pasar en grande».