«More than a coffee break»: así es La Bulé
Oliver Asencio, empresario de varios locales de crossfit se ha lanzado al mundo gastronómico con una cafetería al pie de Las Canteras cuyo concepto es «desde am a pm»
Con unas vistas inmejorables al paseo de Las Canteras y al auditorio Alfredo Kraus, Oliver Asencio ha encontrado el lugar perfecto para desarrollar su nuevo proyecto: La Bulé. Un lugar que no quiere etiquetarse, por lo que allí podrás disfrutar de desayunos, brunch e incluso un buen tardeo.
Asencio, quien siempre se ha dedicado al mundo del deporte y con varios negocios de Crossfit, vio la oportunidad de desarrollar su sueño en un espacio tan único como el que se ubica entre Las Canteras y La Cícer. Admiten que cuando supieron del local fue amor a primera vista, tanto que el mismo proyecto se habría replanteado si no hubiesen conseguido este emplazamiento porque ya no se veían en otro sitio. Su sueño es unir el deporte y la gastronomía de manera saludable.
Este proyecto no nace solo con Oliver, si no que está acompañado de su socio Bruno, con trayectoria en el sector y que le ha ayudado mucho a poder meterse de lleno en un mundo tan desconocido para él. De hecho, todo surgió porque Oliver se enamoró del local de su socio en Tamaraceite y no pudo dejar de pensar en cómo sería su propia cafetería.
Sin embargo, no quería que fuese una de tantas, creía que esta zona necesitaba una propuesta diferente. Por ello, ha creado el concepto AM-PM, o dicho de otra manera, un local que se transforma a lo largo del paso de las horas, incluso llegando a cambiarse de camiseta.
Asimismo, por la mañana la imagen es de un tono rosa pastel más adecuado para los tonos diurnos y por la tarde se torna en un azul más eléctrico. Desde que abren sus puertas a las 8 de la mañana se dedican a servir desayunos, conforme pasan las horas pasan al brunch y por la tarde desemboca en un tardeo donde poder tomarse una copa con vistas al mar.
Es por ello que su propuesta es muy amplia y se extiende desde pulguitas, bocadillos y tostas todo hecho con pan de masa madre, aunque también apuesta por los bowls de acai y yogurt que se ajusta muy bien a la filosofía del local. También tienen sugerencias dulces como repostería casera con galletas, cookies y tartas de queso.
Sin embargo, por la tarde no se quedan atrás, porque no se trata solo de una propuesta líquida como ocurre en la mayoría de sitios que ofrecen un tardeo, si no que ellos también lo acompañan con una propuesta basada en el típico picoteo de tapa andaluza, con tostas partidas, mini hamburguesas o nachos. Un estilo que dista mucho de parecerse a una cena formal, pero nada de eso quieren conseguir sus dueños. Su intención es crear un ambiente relajado siempre acompañado de una propuesta gastronómica de calidad.
Con ello, celíacos e intolerantes tienen un espacio seguro en La Bulé ya que disponen de una gran variedad de leches, cafés y panes adaptado a diferentes tipos de alergias e intolerancias. Aunque con todo ello, su personal cuenta con formación en alergias y para más seguridad, disponen de una carta detallada para que no pueda haber ninguna duda y se pueda elegir las preferencias alimentarias para veganos y vegetarianos con total tranquilidad.
A pesar de ser un proyecto reciente que tiene menos de una semana de vida, el espacio y la propuesta permiten que pueda recibir a un público variado. El sueño de Oliver es que este pequeño sueño que se está abriendo paso en el sector pueda convertirse en una marca referente en Canarias expandiéndose con nuevos locales en menos de un año.