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La vía láctea de la gastronomía
Ensayo de un camarero

La vía láctea de la gastronomía

Apuntes gastronómicos desde la perspectiva de un profesional canario de la sala

José Miguel Sánchez

Las Palmas de Gran Canaria

Lunes, 11 de marzo 2024, 15:03

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Y entre tantas estrellas y soles a veces nos olvidamos de los entes cósmicos que pululan como satélites alrededor de tantos bares, cafeterías y restaurantes. Los que muchas veces facilitan el camino, enseñan y motivan hacia nuevos mundos que en numerables ocasiones se desconocen.

Y es que para que todo este engranaje llamado hostelería funcione, no solo basta con poner un nombre al negocio, montar algo bonito, diferente y contratar al mejor profesional cualificado para cada categoría de local. Es necesario contar con el apoyo empresarial para que te nutran de aquellos productos que puedan dan forma a ese menú que has diseñado para tu restaurante, carta de vinos, destilados, etc.

Me refiero con ello a las personas que cada lunes están a pie de calle listos para recorrer los locales de hostelería de la ciudad, o en lugares recónditos de la isla. Te visitan semanalmente para informarte de los nuevos productos en alimentación, te dan a conocer cómo subirá el precio de las verduras, del pescado o del aceite para que puedas ahorrarte algunos costes en un futuro. A la voz de si «¿necesitas algo?», en la puerta del restaurante como si de una alarma se tratase en cierta forma velan por el buen funcionamiento del local.

He visto comerciales y repartidores esperar más de una hora a que abra un negocio para entregar el pedido. Se patean las calles de la ciudad de forma incansable para poder llegar y satisfacer a todos sus clientes, cargan en sus vehículos particulares los pedidos que se te olvidaron durante la semana, para que ese puente festivo puedas cubrir la demanda del negocio, se preocupan para que te vaya bien y nunca te falte de nada, incluso te facilitan aquella mercancía que necesitas poniéndote en contacto con las empresas y personas adecuadas.

Los comerciales, siempre cargados con sus libretas y sus tablets prestos a dar muestra de lo mejor que tienen para ofrecer, a puerta fría, local tras local, en ocasiones mendigando un minuto del tiempo del propietario para poder desarrollar su trabajo, sin que este esfuerzo muchas veces se tenga en cuenta y que sin embargo gracias a ello se sabe por dónde se mueve el mercado y las nuevas tendencias gastronómicas, pues son el enlace de conexión entre restaurantes, bodegas, agricultores, etc.

Empresas que ofrecen formaciones a los empleados sin que suponga coste alguno para el negocio, ayudando a que la calidad y la satisfacción en el servicio aumente. Te suministran multitud de utensilios necesarios para el desarrollo de la actividad que se traduce en un ahorro de material, mobiliario, etc., y presumen satisfechos de tu local cuando sus productos están colocados, dándote una publicidad gratuita.

Sin todos estos factores humanos de comerciales, repartidores y las coberturas que las empresas de alimentación ofrecen a la hostelería, no sería posible el nivel tan alto de gastronomía que se está experimentando y de lo cual estoy seguro, ese cielo tan bonito de estrellas y soles no brillaría tanto. Por todos ellos, ¡salud! Ensayo de un camarero

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