Borrar
Vea la portada de CANARIAS7 de este jueves 20 de junio
Un pan bao esperando a colarse en una nueva carta. C7
La cruel dictadura del pan bao
Apuntes de barra

La cruel dictadura del pan bao

Este panecillo al vapor abunda en numerosas cartas, e incluso bares de barrio acostumbrados a elaboraciones más populares se lanzan a esta moda que empieza a ser una pesadilla

Lunes, 12 de diciembre 2022

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Estoy del pan bao y sus numerosas versiones bastante saturado. Me persigue allá donde voy, a cada mesa, a cada barra. Este panecillo al vapor cuya gracia se la aporta el relleno, se ha puesto muy de moda en los últimos tiempos en todos los restaurantes, tascas, bares y hasta cafeterías de mala muerte.

Alguien pensó que si uno tiene pan bao en la carta la cosa es seria, y ahí empezó esta gastrodictadura que ya dura demasiado. Lo admito, he comido muchos pan bao o gua bao, que al parecer tiene su origen en China. Los he comido buenos, menos buenos, y hasta chiclosos, que es lo que le sucede cuando se enfría y aún así te lo sirven. Qué sabrá el pobre comensal.

De relleno lo mejor que le va es una carne de mucho sabor que contrarreste la sosería del bollito. Le suelen poner carne de cerdo, si es carrillera mejor, algo de salsa, cebolla y cilantro, por supuesto.

Hace unas semanas estaba disfrutando de un fantástico menú en un restaurante de los que presumen de producto y buen hacer, y con razón. Todo iba fantástico, legumbres espléndidas, entrantes de nivel, un pescado exquisito... hasta que apareció él. Cuando nadie lo había invitado y cuando claramente sobraba. El jodido pan bao quiso tener su momento de gloria y tuvimos que aguantarle el rollo hasta que llegó el siguiente invitado.

Aunque lo más surrealista me pasó en una barra de un bar de barrio, de esos de menús del día donde el comensal disfruta de los sabores caseros de siempre en ingentes cantidades y con gran aceptación. Entre el potaje del día, la ensaladilla, la ropa vieja, la carne de cabra o las croquetas apareció de nuevo, con un lugar privilegiado en esa sagrada carta. Era un pan bao relleno de cerdo, por supuesto con su cebollita y su cilantro. Me pareció el fin del mundo.

El pan bao se está metiendo en las cartas al mismo ritmo que se inaugura un bazar chino en todas las esquinas de los barrios. Da igual que el bar no sea de propiedad china, ahí está. Da igual que sea un restaurante de moda o una tasca de siempre, ahí resiste. Querido comensal, ha llegado el momento. No pida más bao, por favor. Gracias.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios