El PP reclama al CIS los datos de la encuesta que está haciendo sobre el 4-M

Ciudadanos exige al PSOE que se pague sus sondeos sin recurrir a un ente público

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

La sala de máquinas del Centro de Investigaciones Sociológicas sigue a pleno rendimiento a tres días de que la campaña electoral de Madrid baje el telón. Los encuestadores del centro demoscópico oficial continúan preguntando por intención de voto y valoración de los candidatos que concurren el 4-M, aunque desde el miércoles por la noche esté prohibido publicar encuestas. El PP ha elevado ya una reclamación a la Junta Electoral para exigir al ente público que le entregue los datos que ha recabado. Si no atiende a esta petición, los populares están dispuestos a acabar en los tribunales. «Si no nos dan los datos iremos a denunciar que está incumpliendo la Ley Orgánica de Régimen Electoral General», avanzó ayer la secretaria general del PP de Madrid, Ana Camins.

Según recoge la Loreg, en su artículo 69.8, los organismos dependientes de la Administración pueden realizar encuestas en periodo electoral sobre intención de voto. Pero, también indica que los resultados de estos sondeos, cuando así lo soliciten, «deben ser puestos en conocimiento de las entidades políticas concurrentes a las elecciones en el ámbito territorial de la encuesta en el plazo de 48 horas desde la solicitud», como ya ha hecho el PP.

El CIS se defiende y asegura que es un trabajo «habitual» justificado en criterios científicos. Insiste en que está rastreando el comportamiento de los indecisos para un estudio posterior y niega que esos datos se estén proporcionando al PSOE o a la Moncloa. Pero los conservadores no se lo creen. Saben que esa información a estas alturas de la contienda es muy valiosa y puede ayudar a los socialistas a rascar votos para el bloque progresista. «Es una extralimitación más del Gobierno de España y de Pedro Sánchez, que está utilizando todos los medios públicos que tiene a su alcance contra los madrileños», denunció Camins.

La decisión de seguir encuestando tampoco ha sentado nada bien en Ciudadanos, que se juega en las urnas de Madrid su supervivencia en el tablero nacional. Los liberales han exigido al PSOE que se pague sus sondeos sin recurrir a un ente público. «Me gustaría saber cuánto se ha gastado el CIS y que por vergüenza y dignidad lo pusiera ese partido de su bolsillo», aseveró su líder, Inés Arrimadas, que exigió también que se dejen de utilizar los recursos de las instituciones públicas «para ahorrarle dinero al PSOE».