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La armería que Brent Barbee regenta en Amarillo, Carry On, es una de las más reputadas del Estado de Texas. Z. A.
«La percepción de inseguridad ha disparado la venta de armas»

«La percepción de inseguridad ha disparado la venta de armas»

Brent Barbee | Armero en Amarillo ·

«La gente quiere asegurarse de que podrá defenderse a sí misma si es necesario» ante el incremento de la tensión social, dice

zigor aldama

Enviado especial. Texas

Viernes, 30 de octubre 2020, 23:11

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Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado Libre, no se violará el derecho del pueblo a poseer y portar armas». Así recoge la Segunda Enmienda de la Constitución de Estados Unidos una de las libertades que aún preserva la mayor potencia mundial pese a la polémica que suscita. 'Fue aprobada el 15 de diciembre de 1791 y no caduca nunca', destaca el cartel que recibe a quienes visitan Carry On, una de las tiendas de armas con mejor reputación de Amarillo, en Texas.

En su interior, Brent Barbee asesora sobre la mejor compra. Inquiere sobre si se busca un arma para portar por la calle -que requiere una licencia especial- o para guardar en casa. A los novatos les recomienda una pistola Sig 365, «precisa y fácil de manejar», por unos 500 dólares. A eso hay que añadir balas a poco más de un dólar por unidad, dependiendo del tipo. A su espalda, Barbee también tiene fusiles: tres de ellos son ArmaLite, similares al polémico AR-15 utilizado en diferentes matanzas. Se pueden adquirir por menos de 2.000 dólares, y basta pasar una hora en la tienda para comprobar que no faltan los clientes. Hay hombres y mujeres, jóvenes y entrados en años, predominantemente blancos.

- El suyo es uno de los negocios que están creciendo con la pandemia.

- Sí. La percepción de inseguridad ha disparado la venta de armas. No puedo decir que sea consecuencia de un aumento real de la criminalidad porque no he visto las últimas estadísticas, pero es evidente que existe una tensión social que ha provocado protestas violentas en las calles de diferentes ciudades y que la pandemia del coronavirus ha incrementado esa sensación de inseguridad. También influye la posibilidad de que se modifiquen las normas que regulan la compra de armas tras las elecciones presidenciales, porque un extremo del espectro político ha dejado muy claro que busca derogar el derecho a portarlas y en 1994 ya logró prohibir las armas de asalto. En cualquier caso, la gente quiere asegurarse de que podrá defenderse a sí misma si es necesario.

¿Quién cree que ganará la elección?

  • Donald Trump. Republicano confeso, ha votado por Trump porque apoya sus políticas económicas.

- ¿No le preocupa que las armas puedan acabar en las manos equivocadas?

- No es mi trabajo restringir el derecho a comprarlas. Para eso está el sistema de verificación del FBI, que utilizamos antes de vender cualquier producto. A veces tarda solo unos segundos en dar una respuesta, pero otras se demora tres o cuatro días porque las autoridades federales deben rastrear el nombre en bases de datos de criminales. Además, hay armas, como las pistolas, que solo podemos vender a gente del propio Estado. De lo contrario, se debe enviar al Estado de donde proceda el cliente para que sea sometido a otro control y a las leyes que rigen allí.

- ¿Por qué cree que EE UU es tan particular en su relación con las armas?

- La estadounidense es una sociedad peculiar, que históricamente se ha defendido a sí misma y que depende menos del Gobierno para su protección, porque, en muchos lugares, no hay nadie que te pueda ayudar si algo sucede. Las armas forman parte de la psique americana. No obstante, a la prensa le gusta publicitar el lado oscuro de las armas. Desde que tenemos noticias en televisión e internet las 24 horas, se explota el crimen de forma sensacionalista con el único propósito de hacer negocio. Si a eso sumamos las redes sociales, ahora la gente tiene acceso a una visión mucho más cruda del crimen, incluso cuando se produce, y eso acrecienta esa sensación de inseguridad que impulsa a adquirir más armas.

- Hay quienes auguran un incremento de la violencia tras las elecciones. ¿Qué piensa usted?

- No lo sé. Es posible que veamos actos violentos en lugares como Seattle o Portland, donde se han producido numerosos actos vandálicos. Estoy totalmente a favor de la Primera Enmienda -que protege la libertad de expresión-, pero se debe ejercer dentro de la ley. Porque, de lo contrario, no eres un manifestante sino un criminal. Por eso mismo, también creo que cualquiera que utilice armas ilegalmente debe pagar por ello.

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