El presidente Donald Trump tomó parte en una intervención en vivo televisada desde Miami para responder a preguntas de los votantes. / REUTERS

«Denuncio a los supremacistas y a los que están quemando ciudades»

El presidente defiende su gestión de la crisis sanitaria y se queja de que el servicio fiscal le trata «muy, muy mal»

OLATZ HERNÁNDEZ

Desde Miami y a través del canal NBC, Donald Trump se dirigió el jueves por la noche a los estadounidenses con la doble intención de reforzarse ante su militancia y tratar de persuadir a los votantes indecisos. Lo hizo a su estilo. Enfatizando sus palabras y en ocasiones bronco, el presidente respondió a preguntas de los electores que abarcaron desde el supremacismo blanco hasta la crisis sanitaria y su positivo por el Covid-19.

La periodista Savannah Guthrie, encargada de moderar la velada, presionó a Trump de manera reiterada. Respecto a las milicias, el líder republicano condenó el supremacismo y afirmó que lo ha denunciado «durante años, pero nadie pregunta a Joe Biden si denuncia a los antifascistas», protestó. «Denuncio a los supremacistas y a esa gente de izquierda que está quemando nuestras ciudades, que son gobernadas por demócratas», añadió.

El mandatario negó conocer el movimiento de extrema derecha QAnon, una teoría de la conspiración que defiende un complot contra el presidente por parte de una élite de pedófilos, entre los que hay políticos demócratas y estrellas de Hollywood. «No sé nada sobre ellos. Lo único que sé es que están en contra de la pedofilia. Y yo también», defendió.

La pandemia del Covid-19 fue otro de los grandes temas de su intervención televisiva. Los votantes preguntaron al presidente por la situación de la pandemia en EE UU y por su gestión ante esta crisis. Sobre uno de los asuntos más delicados, el de si se debería establecer el uso obligatorio de la mascarilla para contener el virus, el candidato aseguró que su opinión al respecto no ha cambiado. A pesar de que es partidario de su uso, afirma que existen «muchas opiniones» entre los funcionarios de salud pública acerca de su uso. Además, se justificó diciendo que «el 85% de la gente que lleva mascarilla también se contagia», algo que la moderadora desmintió.

Si es reelegido, el mandatario dijo que acabará con la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible -Obamacare- para sustituirlo por un plan «más asequible». En materia económica, Trump acusó a la demócrata Nacy Pelosi de no aprobar el paquete de ayuda en la Cámara para inyectar miles de millones de dólares a la economía estadounidense. Del mismo modo, defendió la bajada de impuestos para grandes compañías que él promulgó en 2017 y aseguró que, «si Biden los sube, muchas empresas abandonarán el país».

El líder republicano también se quejó del mal trato que está recibiendo del Servicio de Impuestos Internos (IRS), después de que los votantes preguntaran acerca de sus declaraciones -o la ausencia de ellas- y de por qué no las ha hecho públicas, como tradicionalmente han hecho todos los candidatos a la Casa Blanca. «El IRS me trata muy mal. Me trata muy, muy mal», insistió.