El precio del alquiler empieza a aflojarse

25/11/2019

La vuelta al residencial de en torno a un 25% de los pisos turísticos, por la caída en la llegada de visitantes, reduce la presión sobre el mercado del arrendamiento. Alquilar es aún caro pero los propietarios comienzan a ajustar los precios

El descenso en la llegada de turistas a Canarias y las obligaciones que entraña poner una vivienda en el alquiler vacacional ha desanimado a muchos propietarios a dejar este negocio y poner sus pisos en arrendamiento en el mercado residencial. Según las estimaciones que manejan distintos asesores inmobiliarios consultados en Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, en torno a un 20%-25% de los pisos turísticos que estaban en el mercado han dejado la actividad para volver al residencial. En algunos casos sus propietarios han optado por la venta pero la cifra es reducida.

La entrada al mercado de estos inmuebles ha servido para aliviar la presión que sufría el alquiler, tanto en volumen como en precios. Hace apenas un año era prácticamente imposible encontrar una vivienda y las que habían estaban a unos precios «prohibitivos». Entre 650 y 1.000 euros se pedían por viviendas de dos habitaciones y en muchos casos, no en muy buenas condiciones. Se generó una auténtica burbuja que empezó en las capitales y se fue extendiendo a otros núcleos poblacionales al ir trasladándose a ellos la demanda.

Hoy, como reconocen las distintas fuentes consultadas los precios continúan siendo elevados pero los empresarios empiezan a «ajustar» los precios por las mayores dificultades para alquilar. «Hace apenas un año se ponía el anuncio de una vivienda y además de recibir decenas de llamadas, en una semana estaba alquilado. Ahora pasan más de diez días y no se reciben tantas llamadas», indica el agente de Venportucasa Inmobiliaria y miembro de la asociación de profesionales inmobiliarios Club Noteges, José Saavedra.

En el mismo sentido se expresa el asesor de HZ Principal, Eladio Santana, quien confirma ese cambio en el mercado. «Antes no teníamos pisos para ofrecer, ahora sí hay oferta», indica Santana, quien así todo advierte que los precios siguen siendo caros. Así, por un apartamento de 45 metros en Las Canteras se pide 650 euros y uno de solo un dormitorio en Mesa y López 650 euros. «Empezamos a notar que hay que ajustar los precios porque en algunos casos es que no se genera ni interés», dice. Tanto Saavedra como Santana achacan este cambio de tendencia a una mayor oferta de inmuebles y a que los precios han alcanzado un tope máximo tras cinco años de subidas ininterrumpidas y «empieza el ajuste».

Según su experiencia profesional, los propietarios han ajustado los precios en un 10%, una cifra reducida. Ponen ejemplos de viviendas que en las últimas semanas se han bajado de casi 600 euros a 550 euros. «A precios elevados no llama nadie, cuando lo bajas empieza a interesarse la gente», indica Saavedra.

En Lanzarote, según distintas fuentes consultadas, también se ha notado una mejoría en el mercado del alquiler, sobre todo en los núcleos no turísticos como Arrecife, Tías o San Bartolomé. «Muchas viviendas vacacionales han vuelto al residencial y se nota el aumento de la oferta», indican estas fuentes que así todo advierten que los precios siguen siendo altos. «En barrios como Argana Alta pueden pedir por un piso hasta 600 euros cuando antes de la crisis costaba 350», indican.

En cuanto a Fuerteventura, la situación es similar. La asesora inmobiliaria Priscilla Van Aneyde, de Ídolo Inmobiliaria, asegura que la salida del vacacional de algunos inmuebles «por los mayores controles» han aliviado la presión sobre el alquiler en poblaciones como Corralejo. «Los precios siguen siendo muy caros pero hay más inmuebles y más posibilidades de alquilar», dice.

La desaceleración se deja sentir en las inmobiliarias

Tras cinco años de crecimiento en el sector inmobiliario y el regreso y proliferación en todas las ciudades españolas de las agencias, el sector empieza anotar los síntomas de la desaceleración del mercado.

Las grandes firmas: HZ, Remax, Don Piso, aguantan con más músculo pero muchas de las pequeñas e independientes empiezan a flojear y algunas echan el cierre. Según los datos que maneja el servicio de estudios del Club Noteges, que integra a más 800 profesionales inmobiliarios en toda España, cada día se está produciendo el cierre de entre 4 y 6 agencias en el territorio nacional. Se estima que desde que comenzó el año han echado el cierre el 6% de las oficinas inmobiliarias de toda España. En cifras absolutas se trata de unas mil.

El fenómeno también se está dando en Canarias. Hoy puede verse locales cerrados que hace unos meses albergaban inmobiliarias en Venegas, Luis Doreste Silva, Fernando Guanarteme...

Estos cierres han recortado el empleo. A nivel nacional se han perdido 10.000 en el último trimestre.