Una comisión tripartita decidirá qué sectores podrán ampliar los ERTE

Las empresas afectadas por la crisis del coronavirus podrán mantener los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) al menos hasta el 30 de junio.

LUCÍA PALACIOS / MADRID

El Consejo de Ministros aprobó este martes un Real Decreto en el que desvincula estos expedientes del estado de alarma y los prorroga de forma automática hasta final del mes que viene, según el acuerdo al que llegó el Gobierno con los agentes sociales. A partir del 30 de junio será una comisión tripartita la encargada de establecer qué sectores son los más afectadas por esta pandemia y podrán prolongar los ERTE durante un periodo mayor.

Por el momento, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ya adelantó que el turismo (incluyendo aquí hostelería, restauración y aerolíneas) y la automoción serán dos de las actividades que claramente podrán beneficiarse por más tiempo de estas mismas condiciones. «Este Real Decreto aúna los intereses de empresarios, trabajadores y Gobierno», aseguró la ministra portavoz, María Jesús Montero, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que agradeció que Gobierno, sindicatos y patronal hayan «defendido una de las cosas que más valoran los ciudadanos: el empleo».

Efectivamente el acuerdo no ha sido nada fácil y ha tardado más de tres semanas en cerrarse, por las discrepancias entre todas las partes, pero más intensamente de la CEOE, que se negaba a aceptar la prohibición de mantener el empleo seis meses después. El Ejecutivo no dio su brazo a torcer y mantiene este requisito pero ha abierto un poco la mano: así libera de este compromiso a «aquellas empresas en las que concurra un riesgo de concurso de acreedores», según consta en el borrador del Real Decreto. De igual manera, a la hora de evaluar si la empresa ha cumplido o no el mantenimiento del empleo durante seis meses, se tendrá en cuenta si la empresa tiene una actividad muy estacional habitualmente, lo que suaviza este compromiso..

Pero, por otro lado, Trabajo ha introducido dos nuevas exigencias: no podrán beneficiarse de estos ERTE ninguna compañía que tenga su sede en un paraíso fiscal ni las que se hayan acogido podrán repartir dividendos a sus accionistas en el año de ajuste fiscal, «excepto si devuelven la parte correspondiente a la exoneración aplicada a las cuotas de la Seguridad Social». Esta limitación no es de aplicación para aquellas que tengan menos de 50 trabajadores.

Rebajas del 30% al 85%

A cambio, el Gobierno incorpora nuevas cesiones, como son la ampliación hasta el 31 de diciembre de la protección por desempleo de los trabajadores fijos discontinuos y una batería de bonificaciones para las empresas que reanuden su actividad. Así, la fuerza mayor total mantendrá la exoneración del 100% de las cuotas sociales para las empresas con menos de 50 trabajadores y el 75% para las de más empleados, mientras que la fuerza mayor parcial supondrá exenciones desde el 30% al 85% dependiendo de las circunstancias, primando la reducción de jornada sobre el mantenimiento de la suspensión.

De esta forma, las empresas que reinicien la actividad con reducciones de jornada podrán descontarse el 85% de las cuotas de mayo y el 70% de las de junio si tienen menos de 50 trabajadores, y el 60% de las de mayo y el 45% de las de junio si tienen más empleados. Por otra parte, las empresas que reanuden la actividad, pero mantengan a trabajadores en suspenso, podrán descontarse el 60% de las cuotas de mayo y el 45% de las de junio si tienen menos de 50 trabajadores y el 45% de las cuotas de mayo y el 30% de las de junio si tienen más.

Además, se facilita la transición de los ERTE por fuerza mayor a los expedientes por causas objetivas, económicas y organizativas (ETOP), «de manera que tengan carácter retroactivo para que no dejen de estar desprotegidos ni las empresas ni los trabajadores», tal y como puntualizó la ministra.