La lucha contra el coronavirus

Un 50% de los alemanes no planea viajar este verano

21/05/2020

La crisis del coronavirus ha hecho que los alemanes, el pueblo más viajero del mundo, renuncie este año mayoritariamente a sus vacaciones estivales.

El 50% de los alemanes no tiene intención de moverse de casa este verano y prescindirá de hacer las maletas para viajar a algún destino turístico, según una encuesta del instituto demoscópico Infratest-Dimap para la primera cadena de la televisión pública germana ARD. Un 31% tiene intención de desplazarse a algún otro punto de Alemania para disfrutar del descanso veraniego y tan solo un 19% está dispuesto a probar algún destino turístico en Europa. Solo un 3% piensa, pese a las limitaciones internacionales en el tráfico de viajeros, en viajar a algún punto fuera de Europa para descansar. La encuesta revela además que un 84% de los alemanes ha decidido ya que hará este verano con sus vacaciones y solo un 15% tiene dudas. Los resultados del sondeo reflejan un cambio radical en el comportamiento viajero de los alemanes. En 2019 solo un 27% renunció a pasar sus vacaciones veraniegas fuera de casa, mientras un 40% viajó a destinos en Europa, un 30% lo hizo dentro de Alemania y un 10% a metas turísticas fuera del continente europeo.

El ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, ha llamado a sus socios en la UE del sur de Europa a consensuar reglas para reactivar coordinadamente el turismo veraniego. «Lo que está claro es que no queremos una competición europea para atraer turistas», dijo Maas en declaraciones ARD, en las que subrayó que los titulares de Exteriores de la UE «queremos este año de crisis por el coronavirus posibilitar unas vacaciones veraniegas europeas, pero en circunstancias responsables». Debe primar la seguridad y no las ganancias, señaló el jefe de la diplomacia alemana, quien señaló que varios estados como Italia, Grecia o Austria quieren abrir sus fronteras al turismo a partir del 15 de junio y otros como España esperan aún a observar el desarrollo de la pandemia para tomar una decisión al respecto.

La mayoría de los alemanes respalda el fondo de reconstrucción para los países de la Unión Europea para afrontar las consecuencias económicas de la pandemia de Sars-Covid-19 propuesto por la canciller federal, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron. Un 51% de los ciudadanos de este país muestran su apoyo al plan, según una encuesta del semanario Der Spiegel, mientras un 34% lo rechaza. La iniciativa es apoyada con más firmeza por los votantes del Partido Socialdemócrata, Los Verdes y La Izquierda y por una mayoría ajustada de los conservadores, pero es rechazada tajantemente por los seguidores del Partido Liberal y, sobre todo, de la ultranacionalista y xenófoba Alternativa para Alemania.

El comisionado para antisemitismo del gobierno federal, Felix Klein, ha exigido actuar con dureza contra quienes portan estrellas de David amarillas, como las que los nazis obligaban a llevar cosidas en sus ropas a los judíos, en las protestas contra las restricciones por el coronavirus. «Eso es absolutamente inaceptable y debe ser perseguido penalmente», señala Klein en el rotativo Rheinische Post, en el que subraya de que esos manifestantes relativizan el Holocausto y ofenden a sus víctimas. En las protestas que se registran en ciudades alemanas se observan cada vez con más frecuencia pancartas con textos como «las limitaciones de movimientos son un holocausto social» y estrellas de David amarillas cosidas a la ropa en las que pone «no vacunado». El ministro de Exteriores, Heiko Maas, ha advertido a quienes acuden a esas protestas que no se dejen instrumentalizar por extremistas. «Cuando extremistas y antisemitas radicales utilizan las manifestaciones para agitar y dividir hay que guardar la distancia mínima de metro y medio con ellos», afirma Maas en el diario Die Welt y añade que «quien vocea teorías conspirativas en el mundo sin mascarilla, sin respetar las distancias físicas mínimas y sin consideración hacia los demás confunde el valor con el odio ciego y la libertad con el puro egoísmo».

El gobierno de la canciller federal, Angela Merkel, y la aerolínea alemana Lufthansa están a punto de cerrar un acuerdo para el rescate de esta última ante sus crecientes dificultades financieras por la crisis del coronavirus. Según varios medios locales, el estado asumirá una participación de entre el 20% y el 25% del capital de la mayor compañía aérea de Europa y aportará 9.000 millones de euros para garantizar la continuidad de Lufthansa, que hasta la crisis era una compañía saneada y con beneficios. Antes tuvieron que alcanzar un compromiso la propia Merkel y su ministro de Economía, Peter Altmaier con el vicecanciller federal y titular de Finanzas, el socialdemócrata Olaf Scholz. El SPD, socio menor de la gran coalición que dirigen los conservadores, había exigido que el estado cuente a cambio de su ayuda con capacidad decisoria en la compañía. Dos miembros del gobierno federal entrarán así a formar parte del consejo de control de Lufthansa.

Rusia logra por primera vez que el número de curados empiece a ser superior al de infectados.

Por primera vez desde el comienzo de la pandemia de Covid-19, Rusia registró ayer en un solo día más pacientes curados de la enfermedad que nuevos casos de contagios. El miércoles se contabilizaron 8.764 nuevos infectados cuando el número de personas restablecidas fue de 9.262. Los especialistas consideran que este es el primer indicador de que la epidemia tiende a remitir. En el conjunto del país se han restablecido ya 85.392 pacientes en lo que va de pandemia.

En el caso de Moscú, foco principal del coronavirus en Rusia, ha habido 2.699 contagios frente a 5.440 pacientes recuperados. Sin embargo, el número de fallecimientos en toda Rusia alcanzó la cifra de 135, la mayor hasta el momento en un solo día. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, cree que, pese a que parece haberse superado el pico de la enfermedad y alcanzado el aplanamiento de la curva de contagios, la mortandad tiende a incrementarse.

El país roza ya los 320.000 infectados, siendo así el segundo del mundo por detrás de Estados Unidos en cuanto a ése indicador, y supera los 3.000 decesos. La representante de la OMS en Rusia, Melita Vujnovic, cree que Rusia «se encuentra en fase de estabilización» de la enfermedad y animó a mantener la prevención y restricciones sobre todo en las regiones más afectadas. Dos tercios de los territorios rusos siguen sin levantar el confinamiento obligatorio aunque se ha suavizado con respecto a abril al permitirse paseos y la práctica de ejercicios físicos en muchos de ellos.

La directora del Centro Federal de Endocrinología y miembro de la Academia de Ciencias rusa, Natalia Mókrisheva, ha declarado al canal de televisión RT que la mortalidad entre los pacientes con trastornos metabólicos es de dos a cuatro veces mayor que la observada en personas sin tales enfermedades. Según su opinión, a los grupos de riesgo hay que incluir a personas con endocrinopatías: «pacientes con lesiones sistémicas, diabetes mellitus, enfermedades de las glándulas suprarrenales y del sistema inmunológico».