La oferta extrahotelera languidece frente al auge del alquiler vacacional

15/04/2019

Las plazas de apartamentos caen a mínimos históricos en 2019. El declive extrahotelero, que solo se frenó en 2016 y 2017, coincide con la creciente demanda de viviendas turísticas.

La oferta de camas en los complejos de apartamentos y bungalós canarios acelera su caída en Canarias, en un proceso de declive continuado en las últimas dos décadas que solo se ha visto frenado durante los dos últimos y excepcionales años de bonanza en el destino.

El reboso turístico en los hoteles propició el regreso al mercado de plazas extrahoteleras que habían salido del mercado de forma natural por su escasa competitividad. Este fenómeno, el de la resurrección de camas desechadas en otros tiempos por su «escasa calidad», provocó las quejas de los hoteleros, al considerar que esta oferta estaba deteriorando la imagen global del destino.

Entre 2016 y 2017, cuando la demanda de camas donde alojar a los turistas superó con creces la capacidad de atenderlos del destino, las plazas extrahoteleras aumentaron ligeramente tras años de descensos continuados de esta oferta de alojamiento.

En estos dos años se superaron las 155.000 plazas extrahoteleras, tras subir la oferta de camas un 0,7% en 2016 y un 0,5% en 2017. Pero con la nueva caída de la demanda vacacional en las islas que comenzó a notarse en 2018, principalmente por la reapertura de Turquía y Egipto, la selección natural volvió a notarse en el sector extrahotelero: el pasado año los complejos de apartamentos perdieron casi un 4% de plazas, hasta quedarse en las 149.214 plazas.

Y en febrero de 2019 –último dato disponible– se contabilizaban en el archipiélago 151.563 plazas extrahoteleras en explotación turística, repartidas en 46.502 apartamentos. Estas cifras, además de ser las más bajas de las registradas en este mes del año de la serie estadística que el INE analiza desde 2000, evidencian la salida del mercado reglado en el último año de 4.204 plazas (-2,70% interanual) y 925 apartamentos (-1,95%).

En un mes de febrero, en plena temporada alta en Canarias, muy pocos complejos cierran de forma temporal para acometer reformas en los establecimientos. Eso quiere decir que la gran mayoría de estas plazas extrahoteleras perdidas no volverán al mercado reglado.

El retroceso extrahotelero coincide además con el aumento progresivo de las autorizaciones que conceden los cabildos para desarrollar la actividad del alquiler turístico de viviendas.

Las estadísticas oficiales confirman que el segmento del alquiler vacacional siguió ganando clientes en Canarias en 2018 mientras los perdía el resto de las opciones tradicionales de alojamiento. En concreto, un total de 1.358.346 turistas foráneos optaron por alquilar una vivienda, lo que implicó un aumento de un 0,3% de clientes respecto a 2017, según los datos del INE.

El conjunto de los alojamientos canarios perdió en 2018 un 3,2% de usuarios alojados, al atender a un total de 13.751.609 de extranjeros.