En el caso de los niños es de gran importancia extremar la prudencia en la exposición al sol. / JUAN CARLOS ALONSO

Guía para ponerse morenos pero sin arriesgar la salud

La infancia es especialmente sensible a la exposición. Con los niños hay que usar cremas con factor de protección solar alto

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria.

Con la llegada de las vacaciones estivales vuelve la exposición continuada al sol y también las campañas con consejos sobre cómo tomarlo de forma segura y sin poner en riesgo la salud. De entre todas, la advertencia principal es no permanecer mucho rato al sol.

Ese es el principal consejo de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) que, ante el inicio del verano, vuelve a llevar a cabo una campaña en redes sociales para que la ciudadanía tome el sol de forma segura y sea consiente de los riesgos que puede conllevar una incorrecta exposición solar.

«La exposición excesiva al sol es perjudicial para la salud. Puede provocar quemaduras y envejecimiento de la piel y es un factor de riesgo para el cáncer de piel», recuerda este organismo dependiente de Sanidad.

El sol es beneficioso para ciertas enfermedades dermatológicas y es imprescindible para la síntesis de la vitamina D, pero una exposición incorrecta puede conllevar quemaduras, envejecimiento prematuro de la piel, manchas y aumenta el riesgo de cáncer de piel a medio y largo plazo.

Estos son los principales consejos para evitar quemaduras o daño en la piel:

- Evitar la exposición solar entre las 12.00 y las 16.00 horas.

- Protegerse también los días nublados

- Todos los tipos de pieles necesitan protegerse del sol. Hay que elegir un protector solar apropiado para tu piel y para cada zona del cuerpo y extenderlo al menos media hora antes de la exposición y de forma abundante. Debe proteger al menos frente a radiación UVA y UVB.

- No basta con ponerse crema solar. Hay que usar también prendas de ropa, sombreros y gafas de sol.

- Beber agua con frecuencia

- Hidratarse la piel tras la exposición solar.

- Extremar las precauciones en las partes del cuerpo más sensibles: cara, labios, cuello, calva, hombros, escote, orejas, manos y empeines.

- La infancia es especialmente sensible a la exposición. Hay que usar cremas con factor de protección solar alto, especiales para niños y resistentes al agua. Evitar la exposición al sol de menores de tres años.