Imagen de un hotel en Tenerife. / C7

El fenómeno de las 'diacaciones' despega en Canarias de la mano de una treintena de hoteles

Los clientes puedan disfrutar de experiencias diurnas en hoteles de cuatro y cinco estrellas sin tener que pernoctar

Una treintena de hoteles con presencia en el archipiélago canario (Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura), tanto de grandes cadenas hoteleras como establecimientos independientes, se han sumado al fenómeno de las diacaciones, una tendencia importada de EEUU y popularizada en España de la mano de Hotelbreak. Gracias a las diacaciones, los clientes pueden disfrutar de los planes e instalaciones de lujo en hoteles de lujo (de 4 y 5 estrellas) sin tener que dormir en ellos.

Aunque los hoteles canarios comenzaron a explorar esta vía de negocio durante la pandemia debido a la ausencia de turistas, la llegada de la plataforma Hotelbreak ha permitido organizar la oferta para que los clientes puedan acceder a todos los planes que ofertan los hoteles y clasificarlos en función de experiencias, precio o ubicación.

Ya son 32 los hoteles de Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura que han añadido sus servicios a las más de 2.000 experiencias que se ofrecen a través de esta web. Planes dirigidos a locales y foráneos para que puedan hacer uso de los espacios comunes sin necesidad de alojarse en el hotel.

Planes adaptados a todos los bolsillos

Los clientes pueden encontrar experiencias en un hotel de 4 ó 5 estrellas a partir de 15 euros. «Lo que buscamos es democratizar el lujo y hacer que disfrutar de experiencias en hoteles de alta gama sea tan común como ir al restaurante o al cine», reconoce Cristian Alcoba, CEO y cofundador de Hotelbreak. Aunque también hay otros planes más sofisticados y exclusivos que pueden llegar hasta los 190 euros, «la idea es que el cliente pueda elegir un plan en un establecimiento de lujo a un precio mucho más inferior de lo que cuesta reservar una habitación».

Normalmente, cuando los turistas optan por un hotel en una zona turística, normalmente lo eligen por el precio y por la calidad de sus instalaciones, pero a la hora de la verdad, el tiempo que pasan en ellas es mínimo porque prefieren salir del hotel para descubrir los atractivos que ofrece el destino. Así que, aunque los hoteles buscan diferenciarse por sus instalaciones, muchas de las cuales se encuentran infrautilizadas la mayor parte del tiempo, es el caso de las piscinas, restaurantes, gimnasios, spas, azoteas…

«Con las diacaciones perseguimos que el residente aproveche esos espacios que el huésped no utiliza y que conciba los establecimientos hoteleros como una alternativa más de ocio», explica Alcoba. Un ocio al que hasta ahora solo podían acceder los bolsillos más adinerados, que eran los que podían permitirse pagar el precio de una habitación en un hotel de cuatro o cinco estrellas.

Pero las ventajas no son solo para el cliente, también para los hoteles, ya que pueden rentabilizar las instalaciones en la época con menor afluencia de turistas. La plataforma permite gestionar las instalaciones con la misma flexibilidad que las habitaciones, ajustando el precio y la disponibilidad a la demanda. «Nosotros ajustamos la demanda a la ocupación del hotel y son ellos quienes fijan la disponibilidad, la oferta y el precio, de modo que el huésped nunca se va a sentir invadido por el cliente externo. Una ventaja diferencial frente a otros modelos de negocio basados en bonos multitudinarios con los que se pierde la exclusividad», explica Alcoba.

Conscientes de la rentabilidad de esta nueva modalidad de turismo, los hoteleros han comenzado a diseñar experiencias para todo tipo de públicos, desde planes para disfrutar en pareja, a experiencias en grupo, en familia o, incluso, individuales, como una sesión wellness con spa y masaje.