Más trabajadores con cláusulas salariales pero con unos topes

El Banco de España constata un aumento del blindaje frente a la inflación en los convenios, pero en su mayor parte no de forma completa y sin efectos retroactivos

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Pese a la cerrazón de la patronal, que se niega radicalmente a aceptarlas en un nuevo acuerdo de negociación colectiva, cada vez más trabajadores están protegidos con cláusulas en sus convenios frente a la inflación, aunque con unos límites. Así lo constata el Banco de España en un breve análisis publicado este miércoles, en el que confirma lo que este periódico ya había avanzado: que un 25% de los trabajadores cubiertos por convenio están blindados contra los vaivenes de los precios, un porcentaje mucho más elevado que el 16,6% que se registraba de media entre 2014 y 2021, aunque por otro lado «significativamente» por debajo de lo que se recogía hasta 2009, cuando eran la inmensa mayoría.

Es más, el supervisor avanza que en 2023 este nivel se incrementará bastante más y se situará por encima del 40%, según apuntan los datos de los convenios ya firmados para el año que viene. Sin embargo, esto no significa que, tal y como exigen los sindicatos, estos trabajadores tengan garantizado que no vayan a perder poder adquisitivo en estos años, ya que la mayoría de estas cláusulas tienen letra pequeña y no les protegen completamente.

Así, un 75% de los ocupados con cláusulas salariales vigentes en 2022 tienen recogidos en sus convenios determinados topes o umbrales, por encima de los cuales no operan estas cláusulas. Es decir, no necesariamente la revisión salarial que se acuerda en las cláusulas supone una traslación plena a los salarios de las diferencias que se producen entre la inflación observada y el incremento salarial inicialmente pactado, sino que esta traslación es, en la mayor parte de los casos, parcial, en función de unos porcentajes que, además se han reducido «notablemente» en los últimos años, según advierte el Banco de España.

A su vez, algo más de la mitad de los trabajadores estarían afectados por cláusulas de salvaguarda sin efectos retroactivos, lo que supone que una eventual activación de las cláusulas no implicaría ajustes salariales asociados a los años pasados, sino que únicamente conllevaría una actualización de las tarifas salariales para el año siguiente.

Otro aspecto que analiza el informe es si la revisión salarial se hace con carácter anual o plurianual. En este caso, algo más del 60% de los trabajadores cubiertos por estas cláusulas tienen una referencia anual; esto es, una eventual revisión salarial se determinaría a partir de la inflación al final del año. En cambio, un 20% de los trabajadores afectados por estas cláusulas se enfrentan a una referencia plurianual; es decir, las posibles revisiones salariales se determinarían a partir del comportamiento de la inflación a lo largo del período de vigencia del convenio. El organismo público explica que «en un contexto en el que las elevadas tasas de inflación actuales podrían desacelerarse de forma apreciable durante los próximos años, estas cláusulas plurianuales contribuirían a mitigar el impacto de la inflación sobre los costes salariales en el corto plazo».