Sindicatos y empresarios rompen la negociación y no habrá pacto salarial

La cláusula para blindar los sueldos con la inflación se convierte en un obstáculo «insalvable» aunque no se cierra la puerta a otros acuerdos

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Es la crónica de una muerte anunciada: la de la negociación del V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC). No habrá pacto salarial para este año, precisamente cuando más falta hacía a consecuencia de una inflación disparada que ha llevado a los precios a los niveles máximos de hace más de tres décadas, lo que pone contra las cuerdas la economía de una buena parte de los trabajadores, sobre todo de aquellos con las rentas más bajas. «Los sindicatos y organizaciones empresariales negociadoras del V AENC dan por cerrado el proceso de negociación para este año». Así lo comunicó CC OO después de la última reunión que celebraron este jueves los agentes sociales con el objetivo, sin éxito, de desatascar una negociación que todo hacía presagiar que no llegaría a buen puerto.

La organización liderada por Unai Sordo da por rota ya cualquier tipo de negociación sobre convenios colectivos para este año y hablaron de «diferencias insalvables», refiriéndose a las cláusulas de revisión salarial, que se han convertido en un obstáculo infranqueable. Sin embargo, desde UGT mantuvieron una postura un poco más suave y aunque admitieron que las negociaciones sobre subida salarial se han terminado, dejaron claro que hay otros temas que se pueden negociar e incluso abrieron la puerta a retomar el diálogo más adelante, quizá a finales de año, cuando la inflación pueda haberse moderado. «Para UGT no se ha roto nada», según resaltaron fuentes de este sindicato, que instaron a ver cómo se van cerrando las negociaciones que hay abiertos sobre diferentes convenios.

Tampoco da por finiquitada la negociación la CEOE, quien reconoció que «las posiciones siguen muy alejadas entre las partes y el acuerdo no parece posible en estos momentos», aunque aún no quiere oficializar el naufragio del pacto de rentas. La patronal, en cualquier caso, someterá todas estas cuestiones a consulta en sus órganos internos y señaló que en caso de que no sea posible un pacto con los sindicatos, formularán «un documento propio de recomendaciones para la negociación colectiva».

Porque el fracaso de un pacto de rentas no significa que los salarios de los trabajadores no vayan a subir este año. No, el AENC es solo una recomendación que hacen sindicatos y patronal sobre cuánto consideran que deberían elevarse los salarios y, aunque sus directrices suelen seguirse en la mayor parte de los casos, la última palabra la tienen los representantes de las empresas en la negociación de cada convenio. Por tanto, ahora será el comité el encargado de ir, compañía por compañía o sector por sector, negociando las nuevas condiciones de los trabajadores sin una hoja de ruta clara.

El gran escollo

El gran escollo en esta negociación no ha sido, como es habitual, el porcentaje en que deben subir los salarios, sino el compromiso de blindar el poder adquisitivo de los trabajadores con una cláusula que exija la revisión a final de año de esa revalorización acorde con la inflación. Así, sindicatos y patronal se han mantenido inflexibles en sus posturas en este tema: los primeros, exigiendo que se incorpore en todos los convenios la denominada cláusula de garantía salarial y que la revisión se haga a final de año y no de un periodo, y los empresarios descartando totalmente vincular los salarios al IPC, una posición que defiende también el Banco de España, puesto que señala que si se indexan las rentas a la inflación actual, que se sitúa en el 8,4% y ha llegado a rozar el 10%, se convertiría en estructural, que es precisamente lo que se quiere evitar.

Por el contrario, en materia de cuál sería la subida para este año las posiciones estaban bastante cercanas, puesto que la patronal estaba dispuesta a aceptar la última propuesta de los sindicatos: alzas del 3,5% en 2022, del 2,5% en 2023 y del 2% en 2024, pero sin ningún tipo de blindaje.

El fracaso en la negociación salarial tendrá consecuencias: los sindicatos ya han confirmado que tensionarán las negociaciones, lo que implicará previsiblemente movilizaciones. Y así lo reiteró este jueves CC OO: «Si la posición empresarial es seguir frenando la negociación, en un año en el que ésta juega un papel fundamental para que los trabajadores puedan hacer frente a la subida de los precios, la movilización y el conflicto serán inevitables».