El ministro José Luis Escrivá. / ARCHIVO

Los sindicatos se movilizan contra el ministro Escrivá

Denuncian su «fracaso en la gestión» de la Seguridad Social y el «progresivo deterioro» que está sufriendo el sistema

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Los sindicatos se rebelan contra el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, y anuncian movilizaciones, paros y huelgas para el mes de noviembre por el «progresivo deterioro» de la gestión del sistema de Seguridad Social. Así lo comunicaron este lunes UGT, CC OO y CSIF, las organizaciones mayoritarias en la Administración General del Estado, que cargaron contra el «fracaso en la gestión» del actual ministro y denunciaron que, desde su llegada, «no ha sido capaz de reconducir el progresivo deterioro de la gestión del sistema».

Los tres sindicatos enviaron al ministro una carta en la que le advirtieron que llevan «muchos años denunciando las erráticas políticas de personal» llevadas a cabo en la Seguridad Social que se traducen en pérdida de empleo, falta de ocupación de los puestos de trabajo, envejecimiento de las plantillas que hacen inviable el necesario traspaso de conocimiento entre el personal, así como el cambio de modelo de atención al público y cierre de oficinas de atención a la ciudadanía, que ha obligado a miles de usuarios a no poder acudir presencialmente a los centros y a tener que recurrir a los medios telemáticos.

Por ello, avisaron de que la situación de las plantillas es «crítica», ya que se han destruido miles de empleos, al tiempo que las cargas de trabajo han aumentado, lo que ha provocado que no se gestione de manera eficaz ni eficiente. «Esto se traduce en un creciente desprestigio y condena social por parte de la ciudadanía, llevándonos hacia un servicio público donde sus trabajadores se encuentran a merced de la incompetencia de los responsables del sistema», señalaron, al tiempo que criticaron el incumplimiento en la creación de la Agencia Estatal de la Administración de la Seguridad Social, que tenía de plazo para ponerse en marcha hasta el pasado 30 de junio.

Para paliar este déficit de personal, el ministerio anunció recientemente la contratación de más de 1.600 interinos, una medida que no ha contentado a los sindicatos, que tacharon este lunes estas contrataciones de «contraproducentes», ya que «precarizan aún más el funcionamiento del sistema de Seguridad Social y comprometen seriamente el futuro de la gestión».

Por estos motivos, CSIF, CC OO y UGT hicieron un llamamiento a los trabajadores que prestan sus servicios en las entidades gestoras y servicios comunes de la Seguridad Social a secundar las concentraciones, manifestaciones, paros parciales y huelga que se sucederán en las próximas semanas.

Una plantilla escasa y envejecida

La Seguridad Social está bajo mínimos. El organismo ha perdido más de 6.500 empleados públicos en los últimos diez años y apenas cuenta con una plantilla de 25.000 efectivos, claramente insuficientes para afrontar una carga de trabajo que va en aumento.

Además, el 28,5% de su actual plantilla se jubilará en el plazo de cinco años, mientras que en diez años abandonarán sus puestos un 36,08% adicional; es decir, casi dos tercios de la plantilla actual se jubilará y abocará al organismo al «colapso», puesto que casi el 60% de sus funcionarios tienen más de 58 años, según advierte CSIF, que alerta de que los ciudadanos tienen que afrontar listas de espera de hasta tres meses para recibir atención presencial en alguna de sus oficinas.

Escrivá reconoció que se ha destruido un 20% del empleo en la última década, pero culpó de este déficit a los gobiernos precedentes. «Desde que llegamos no sólo se cubren las vacantes, sino que tenemos un programa de contratación y de ampliación de funcionarios y de interinos como jamás se ha hecho en muchísimos años», señaló.

Asimismo, presumió de ser el ministro que más veces se ha reunido con los sindicatos y, ante la petición realizada por estas organizaciones, se mostró dispuesto a seguir haciéndolo.