Cola en una oficina de empleo. / AP

El SEPE agiliza su plan para pagar las prestaciones en abril

Los trabajadores recelan de poder cumplir con los plazos tras el ciberataque si no es a base de horas extra.

CLARA ALBA Madrid

El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) se ha marcado el objetivo de compensar en menos de 15 días la caída de su sistema informático en la última semana. Aunque los propios empleados dudan de que se pueda cumplir con los plazos para el pago de la próxima nómina, fuentes del organismo dependiente del Ministerio de Trabajo confían en desatascar el cien por cien de las prestaciones paralizadas por el ciberataque.

Para ello, y tal y como ya anunció el director general del organismo, Gerardo Gutiérrez Ardoy, se está agilizando un plan de choque que se irá desarrollando en función del daño causado. Algo que empezará a valorarse después de que las tramitaciones generales de asistencia al público, como la solicitud de citas previas entre otras, empezasen a funcionar, aunque el servicio no operaba con normalidad al cien por cien.

La idea es, después de haber automatizado los registros de nuevos parados o las renovaciones, valorar la situación y tomar medidas para cumplir con los plazos de pago en las próximas dos semanas.

Aunque Gutiérrez ha apuntado estos días a que en los presupuestos del SEPE existe una partida importante para «mejoras tecnológicas», los empleados advierten de que el 'plan de choque' se basará en una redistribución del trabajo, es decir, horas extra, como las que ya asumieron como consecuencia de la gestión de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE).

Según los plazos que manejan, el 30 de marzo deberían cerrarse las nóminas, para que sean cobradas en abril, de los casi 2,5 millones de parados que tienen derecho a cobro.

A esa cifra habría que sumar los casi 900.000 trabajadores que se mantienen en ERTE a cierre de febrero. Y todo en un momento en el que también han existido problemas con los equipos informáticos de muchos empleados del servicio público que actualmente están trabajando desde casa.

Pese a las dificultades, fuentes del organismo insisten en que «hay plazo más que suficiente para restablecer la actividad». Su mensaje es claro en torno a la capacidad del servicio, y de sus trabajadores, para recuperar los seis días que ya acumulan sin poder trabajar de una forma normal. « No nos planteamos no llegar, aceleraremos el ritmo para pagar todas las nóminas, aunque habrá una sobrecarga lógica para los empleados», reconocen.