El secretario general de UGT, Pepe Álvarez. / EFE

UGT avisa a la CEOE: no firmará convenios desligados de la inflación

Álvarez se abre a flexibilizar las cláusulas de revisión salarial, defenderá un salario mínimo de 1.100 euros y pide al Gobierno crear un fondo de rescate para las familias con hipotecas ante la escalada del euribor

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Septiembre ha comenzado con muchos retos pendientes para UGT. El principal de todos es la subida de los salarios, ese es su «objetivo fundamental» de cara a la recta final de año. Así lo recalcó este miércoles su secretario general, Pepe Álvarez, en el tradicional desayuno informativo que mantiene con los medios a inicio de curso.

Álvarez dejó claro que no cejarán en su empeño de desatascar la negociación de un nuevo acuerdo colectivo (AENC) que marque la senda de los salarios para los próximos años y que tenga en cuenta la inflación. «Queremos el AENC, estamos a tiempo, queremos que sea el instrumento que tire del conjunto del salario de los trabajadores del país», señaló. Y por ello lanzó dos mensajes directos y claros a la CEOE, a la que acusó de ser la «responsable» de que la mayoría de convenios no se hayan renovado. El primero, que ponga una «cita para reunirnos. Hora y día. Cuando quieran. Con taquígrafos o no». El segundo, en clave de amenaza: «Va a continuar el atasco en la firma de convenios colectivos si no hay un acuerdo que tenga en cuenta sin lugar a dudas la inflación».

El líder sindical advirtió de que la negociación tiene que reanudarse «cuanto antes si no queremos que este país entre en una espiral de conflictos». De hecho, avisó de que están preparando junto con CC OO un calendario de movilizaciones. No obstante, Álvarez se mostró abierto a flexibilizar las cláusulas de garantía salarial, el gran escollo por el que fracasó la negociación en la primavera, y remarcó que su propuesta fue un alza del 3,5% para 2022 con una cláusula que se abonara el 50% a final de año y el 50% restante podría retrasarse su pago hasta 2025. «Nosotros nos hemos movido, ya hemos flexibilizado y esperamos la propuesta de la CEOE», señaló.

En este sentido, UGT también luchará por conseguir un salario mínimo para 2023 de 1.100 euros al mes, algo por encima de lo que espera que sea la propuesta de la comisión, que piensa que fijará el 60% del salario medio en los 1.075-1.080 euros.

Por otra parte, Álvarez anunció que propondrán al Gobierno la semana que viene la creación de un fondo de rescate para las familias que tengan hipotecas y se encuentren con problemas para pagar la cuota ante la escalada del euribor, que puede suponer un alza de 150 euros al mes para una hipoteca de 200.000 euros a 25 años. «En este país se ha rescatado a los bancos, se ha rescatado a las empresas, a los autónomos... No podemos dejar de hacer un esfuerzo para rescatar a las familias que van a tener dificultades para poder afrontar las consecuencias de la subida de intereses que se está produciendo en España», abogó. Su planteamiento sería destinar unos 450 millones de euros a esas familias, que al menos en parte podrían obtenerse del nuevo impuesto a la banca.

Pensiones

Por otra parte, el secretario general de UGT advirtió al ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, ante la primera reunión que mantendrán el próximo lunes para la segunda fase de la reforma de las pensiones, que «de ninguna de las maneras» aceptarán ninguna ampliación del periodo de cómputo para calcular la pensión. «Para nosotros está bien como está. Es un sistema justo, razonable», indicó. Eso sí, se mostró encantado de aceptar si planteara que dentro de los 25 años de cálculo, se pueda escoger uno para quitarse el mejor.

Por contra, sí se manifestó favorable a ampliar «gradualmente» las bases máximas de cotización durante los próximos años