Más afiliados que nunca tras crearse 57.300 empleos en un septiembre con caída récord del paro

El Gobierno presume de que la recuperación es «fuerte y robusta», pero aún faltan por recuperar 410.000 puestos efectivos, ya que aún hay casi 240.000 trabajadores en ERTE y 225.000 autónomos en cese de actividad

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

La recuperación del mercado laboral se afianza e incluso se acelera en septiembre y el Gobierno presume de ello. Tras un buen verano, el noveno mes del año deja de nuevo datos muy positivos, tanto en lo que concierne a la afiliación como, sobre todo, al paro como a la contratación, que experimenta un intenso crecimiento.

Se crearon de media 57.387 empleos, la segunda mejor cifra de toda la serie, solo superada por la del año pasado, cuando se rompieron todos los récords al registrarse más de 80.000 cotizantes más. La Seguridad Social suma así 19.531.111 afiliados en términos medios, el mayor nivel de toda la historia, según los datos oficiales publicados este lunes. Cabe recordar, no obstante, que esta cifra en máximos está edulcorada, puesto que en ella se incluyen a los cerca de 240.000 trabajadores aún en ERTE y a los 225.000 autónomos en cese de actividad. Si se les computara, aún no se habrían recuperado las cifras precovid. Es más, todavía persiste un déficit de 415.000 empleos efectivos, mayor aún si solo se tiene en cuenta el empleo privado, según señalaron desde Funcas.

«Es impresionante que el número de afiliados esté superando ya el nivel prepandemia», se enorgulleció la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, quien destacó además que desde febrero se han creado 1,3 millones de puestos de trabajo efectivos, unas «cifras –apuntó– que no habíamos vivido en nuestra historia». «La recuperación está en marcha», aseguró.

Y todavía son mejores los datos que arroja el paro, que rompe la tendencia habitual en septiembre, pulveriza todos los récords al bajar en 76.113 personas, el mayor descenso en este mes, y acumula ya siete meses consecutivos de caídas, algo que no se conseguía desde hace más de dos décadas, según los datos facilitados por el Ministerio de Trabajo. En estos últimos siete meses se ha logrado reducir las listas del antiguo INEM en más de 750.000 personas, una cifra sin precedentes, con lo que el número total de desempleados cae hasta los 3.257.802.

«Esto nos indica que la recuperación está siendo fuerte, robusta y nos da cierto margen y tranquilidad», defendió la titular de Trabajo, Yolanda Díaz, que precisó en Twitter que «avanzamos en una recuperación justa gracias a las medidas que nos están permitiendo proteger el empleo».

También alardeó de una recuperación «sólida» su segundo, Joaquín Pérez Rey, quien además se mostró muy satisfecho con que ahora hay 10.000 jóvenes menos en paro que antes de la pandemia –y eso pese a que en este mes subieron–, así como de que se han mejorado los datos precovid en sectores como la construcción, la industria y la agricultura.

A por el empleo no creado

En este sentido, el secretario de Estado de Seguridad Social, Israel Arroyo, señaló que el mercado laboral español ha entrado ya en una «segunda fase», una vez que se ha alcanzado el nivel de empleo previo a la pandemia: la de recuperar lo que no se ha crecido en el último año y medio. Aunque no se atrevió a predecir cuánto podría haber avanzado si no hubiera estallado la covid, precisó que el incremento medio de empleo en un año se sitúa en los 400.000 puestos.

Pero la recuperación del empleo tiene todavía deberes pendientes, como es reactivar a los 239.230 trabajadores que continúan en ERTE y a los 225.000 autónomos en cese de actividad, por lo que las patronales de los empresarios pidieron ayer en sendos comunicados no lanzar las campanas al vuelo. Así, desde la CEOE advirtieron de que «los datos macroeconómicos rebajan el optimismo sobre la intensidad del proceso de recuperación», que es menor del esperado, según se desprende de la revisión a la baja de los datos del INE del segundo trimestre (del 2,8% al 1,1%). Desde Cepyme, por su parte, pidieron al Gobierno «cierta cautela» y «realismo» ante una «recuperación desigual».

La reactivación se modera

En esta línea, en septiembre, aunque se ha seguido reduciendo el número de personas con el empleo suspendido, se ha registrado un ritmo mucho menor. Si desde mayo el ritmo de reincorporación ha sido en torno al 15%-20% mensual, en septiembre, cuando se han reactivado 32.960 trabajadores, esa cifra se ha moderado hasta el 12%.

Además, el riesgo para los próximos meses es que los ERTE que se mantienen están más de la mitad concentrados en la hostelería y el comercio, dos sectores para los que la recta final de año no suele ser muy favorable, por lo que podrían sufrir algún leve repunte.

El Gobierno sí admite que las empresas, cuanto más tiempo pasan en ERTE, más difícil tienen la reactivación, pero, en cualquier caso, no tira la toalla, niega que se trate de empresas zombies y considera que «la gran mayoría» de estos trabajadores serán capaces de recuperar ese puesto, bien en su propio sector o en otro. «Precisamente porque creemos que son empleos muy recuperables hemos hecho la prórroga de los ERTE y además se les está dando otro tipo de ayudas en forma de formación», precisó Arroyo.