Cola de personas a las puertas de una oficina de empleo. / ARCHIVO

Casi la mitad de los parados lleva más de un año sin encontrar trabajo

Yolanda Díaz anuncia que las personas desempleadas de larga duración contarán con un plan específico de empleo

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

El desempleo de larga duración se enquista en España, pese al buen comportamiento que ha tenido en los últimos dos años el mercado laboral tras la pandemia. Esta es la gran asignatura pendiente de España desde hace muchos años: lograr rebajar los niveles de paro para converger con la media europea. Sin éxito. La tasa de paro ha caído a niveles de 2008, pero aún sigue superando el 12%, la más alta de toda Europa.

Pero lo que aún es peor: prácticamente la mitad de los casi tres millones de parados registrados lleva más de un año en búsqueda activa de empleo. En concreto, se superaron los 1,4 millones de desempleados de larga duración en el segundo trimestre de 2022, lo que supone el 47,8% del total, según un informe publicado este lunes por Asempleo, la patronal de las ETT, quien advierte que esto significa que «uno de cada dos desempleados en España encuentra serias dificultades para encontrar un empleo con el riesgo a ser expulsado del mercado de trabajo y sin cobrar ningún tipo de prestación».

Ante esta situación, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, anunció este lunes que las personas desempleadas de larga duración contarán con un plan específico de empleo y se abrirá una mesa de diálogo social para abordar este problema que se ha convertido en estructural. El plan permitirá adecuar su cualificación a las necesidades del mercado laboral para mejorar su empleabilidad y permitirá acabar con la discriminación a la hora de contratarlos. Además, el próximo año los servicios públicos de Empleo darán prioridad a este colectivo en todas las políticas activas desde la orientación hasta la cualificación para afrontar los desafíos del mercado laboral.

400.000, más de cuatro años

Paradójicamente, mientras el número de parados se reduce, gracias a los de corta duración, este colectivo, el más vulnerable, formado en gran parte por mayores de 50 años, se ha incrementado significativamente a raíz de la pandemia y ha pasado de suponer el 33,9% del total en el segundo trimestre de 2022 al 47,8% actual, acercándose así a los niveles de 2013, cuando el mercado de trabajo español presentó las peores cifras jamás registradas, con más del 62% de parados de larga duración.

Y no solo eso: por quinto trimestre consecutivo crece el número de personas que buscan empleo sin conseguirlo desde hace al menos dos años: alcanzan los 954.400 desocupados, 16.600 más que hace un año, un 30% del total. Desde 2014 no se producían cinco trimestres consecutivos con aumentos en el número de parados de larga duración, según advierte Adecco en otro informe publicado este lunes.

De ese millón de personas, casi 400.000 llevan en esta difícil situación más de cuatro años, un 12,4% del total, niveles que no se veían desde 2014. España es, junto a Italia, el país no solo con más desempleo, sino con más desempleo de muy muy larga duración. En este sentido, Asempleo señala que en 2008, cuando comenzó a dibujarse el escenario de incertidumbre que desembocó en la Gran Crisis financiera, había 80.000 parados de muy larga duración, lo que supone que afrontamos el cambio de ciclo económico con cuatro veces más parados en situación de extrema vulnerabilidad.

Repunte generalizado

Todas las regiones han visto aumentar su proporción de parados de larga duración. Diez comunidades replican la dinámica general, con un aumento en la cantidad de parados de larga duración simultáneo a un retroceso en el paro de corto plazo. En todas las demás se han reducido ambos grupos de parados, aunque en menor medida el de parados de larga duración (de ahí que crezca la proporción de parados de larga duración dentro del total).

Si un año atrás Andalucía tenía la mayor proporción de parados de larga duración, con un 28,4%, ahora ha pasado a tercer lugar, con un 32,8%. Cabe destacar que ahora hay ocho comunidades que tienen una proporción mayor al 30%,lideradas por Asturias (37,7%) y Canarias (32,9%).