El ministro de Seguridad Social José Luis Escrivá / Efe

Ni la guerra en Ucrania ni los precios impactan por ahora en el empleo

En marzo se crearán casi 150.000 nuevos empleos, con un mayor porcentaje de indefinidos y una menor rotación gracias a la reforma laboral

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

El mercado de trabajo español se está mostrando en esta ocasión más fuerte que en anteriores crisis. Ni la guerra en Ucrania ni la escalada de la inflación están haciendo mella por el momento en el empleo, que sigue creciendo a buen ritmo. Así, marzo será otro gran mes en el que se generarán 146.000 nuevos puestos (30.000 en términos desestacionalizados), en línea con el crecimiento trimestral medio de años de fuerte creación de empleo, como el periodo 2017-2019, según los datos que presentó este miércoles el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá. «No se ven los efectos (de la guerra). No se ve nada, se ven los efectos de la reforma laboral», señaló el ministro, que destacó que este crecimiento va acompañado de una mejora en la calidad, con más contratos indefinidos y menos rotación.

En concreto, a 15 de marzo, el 75% de los ocupados tenían un contrato indefinido, 5 puntos más de lo que era habitual antes de la pandemia, mientras que los temporales también han caído casi 5 puntos, quedándose en el 25%. Escrivá subrayó que «esta tendencia venía apreciándose en meses anteriores, pero se ha acelerado en marzo». Además, esta tendencia se observa incluso en los sectores con mayor temporalidad, como en la construcción, actividades administrativas de oficina, comidas y bebidas y alojamiento.

También los contratos fijos discontinuos, modalidad que se reforzó con la reforma laboral, muestran en marzo un crecimiento superior al de años previos.

Además, Escrivá destacó que «los efectos de la reforma laboral también se aprecian en otros indicadores, como la caída de los contratos de muy corta duración, una tendencia que también se va acelerando con el paso del tiempo», tras la introducción de un nuevo desincentivo desde el pasado 1 de enero.

Como ya se observó en enero, en febrero (último dato disponible) se constata una fortísima reducción de los contratos de muy corta duración. En concreto, los contratos de una duración de un día se han reducido 18 puntos porcentuales respecto a lo que era habitual en los años previos a la pandemia. Así, su peso sobre el total de contratos ha bajado al 11,5% frente al casi 30% que existía entre 2017 y 2020. Lo mismo sucede con los contratos cuya duración es de 2 a 7 días, que bajan 11 puntos porcentuales hasta representar un 16% frente a niveles del 27% en años anteriores.