Europa reduce el paro a mínimos históricos, aunque no España

Se mantiene como el país con más desempleo de la UE, con una tasa del 13,5%, el doble que la media comunitaria, aunque por debajo ya del nivel prepandemia

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Europa ha conseguido rebajar su tasa de paro a mínimos históricos: descendió al 6,2% el pasado mes de marzo, una décima menos que en febrero y el nivel más bajo de toda la serie, que se remonta a abril de 1998, según los datos publicados este martes por la agencia comunitaria Eurostat.

Este mismo récord se extiende a la eurozona, que también redujo una décima su tasa de desempleo hasta el 6,8%, con lo que marca el grado más bajo al menos desde los últimos 24 años. Y estos buenos datos se logran pese a que los dos últimos años han sido muy complicados para la economía a nivel mundial a consecuencia de la pandemia. De hecho, la tasa de paro de la eurozona ha conseguido situarse ya seis décimas por debajo del nivel previo a la covid-19, ya que en febrero de 2020 el desempleo entre los países del euro era del 7,4%.

Pero no en España, que se mantiene como el país de Europa con más paro. Es cierto que ha conseguido también situarse por debajo del nivel prepandemia al reducir su tasa al 13,5%, casi tres puntos menos desde el momento más álgido del coronavirus. Pero en cualquier caso duplica la tasa de paro europea y se mantiene lejos del nivel mínimo que registró en 2007, cuando su desempleo cayó por debajo del 8%.

De igual manera, España se mantiene a la cabeza de Europa en el paro juvenil. Así, si la tasa de paro de la zona euro y del conjunto de la UE en marzo fue del 13,9% para los menores de 25 años, en España prácticamente se triplica al elevarse hasta el 29,6%, por delante del 27,2% de Grecia y del 24,5% de Italia.

Se contabilizaron 3,164 millones de personas sin empleo en España en marzo de 2022, de las cuales 479.000 eran menores de 25 años. En Europa, la oficina estadística europea calcula que 13,374 millones de personas carecían de empleo, de los cuales 2,579 millones eran jóvenes.

Tras España, las mayores tasas de paro entre los Veintisiete se registraron en Grecia, con un 12,9%; e Italia, con un 8,3%. Por el contrario, las menores cifras de paro se observaron en República Checa (2,3%), Alemania (2,9%) y Polonia y Malta (ambos con 3%).