Un trabajador de la construcción. / ARCHIVO

España, el tercer país de Europa con el salario medio más alto en relación con el PIB

También ocupa la parte alta de la tabla si se mide en función de la productividad del país y su salario mínimo es el segundo más elevado si se compara con el salario medio

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Los salarios en España, pese a lo que pueda pensarse, no son bajos, al menos si se miden en función de la economía y la productividad del país. Es más, son incluso de los más altos de Europa, según una de las conclusiones que se extraen del VIII Monitor Adecco sobre Salarios publicado este miércoles, en un momento en el que las remuneraciones de los trabajadores están en el centro del debate ante una inflación desbocada.

Concretamente, el salario medio de España, que se situó en 2021 en los 1.751 euros al mes, es el tercero más elevado de Europa si se mide en función de la proporción que tiene con el PIB por habitante. El 82,6% que registra nuestro país solo es superado por el 84% de Alemania y el 82,9% de Italia, mientras que supera claramente a Francia (80,4%), Dinamarca (72,3%), Holanda (70,4%), Polonia (66,4%), Portugal (64,6%) y Suecia (61,8%), además de a otros 18 países. Las dos relaciones más bajas corresponden a Luxemburgo (36,7%) e Irlanda (41,7%).

De igual manera, el salario español también se sitúa en la parte alta de la tabla en relación con la productividad media: es el sexto salario más alto de la Unión Europea. Equivale al 34,9% de la productividad (entendida como PIB por persona ocupada), por delante de Francia (34%), Finlandia (33,1%) o Suecia (30,4%), entre otros muchos. Los únicos cinco países que presentan una proporción más alta que la española son Alemania (45,3%), Holanda (39,1%), Dinamarca, Austria (37,8% en ambos casos) e Italia (35,2%). En el lado opuesto, las relaciones más bajas se sitúan en Irlanda (19,4%) y Estonia (26,3%).

El informe advierte que es precisamente la evolución de la productividad la que permite generar dudas acerca de la sostenibilidad de los actuales niveles salariales en España, puesto que es el país de Europa en el que más ha caído la productividad en el último lustro: un 4,8%, un desplome mucho más acusado que el resto. «Sin un incremento de la productividad, los aumentos de salarios son insostenibles», explica Adecco.

SMI generoso

Por otra parte, el estudio también señala que España está bien posicionada en Europa en lo que respecta al salario mínimo, situado en 2022 en 1.000 euros al mes, después de que se haya incrementado más de un 30% en los últimos años, y pone en duda que se justifiquen nuevas subidas mientras no se recuperen los niveles de actividad perdidos.

Así, señala que en ningún país de la Unión Europea el salario mínimo es igual o mayor al 60% del salario medio, adonde se quiere llegar en España el año que viene, y recalca que solo en cinco estados miembro el salario mínimo supera el 50% del salario medio.

Con el incremento a 1.000 euros, España se reafirmó como el segundo país en el que el salario mínimo legal es mayor en proporción al salario medio, con un 57,1%, solo superado por Eslovenia (58,8%). En Bélgica, Holanda, Alemania, República Checa, Hungría y otros países la relación entre salario mínimo y salario medio es más de 10 puntos porcentuales más baja que en España. E incluso Adecco sostiene que la situación es aún más desfavorable, pues los datos de Eurostat excluyen al sector primario y al servicio doméstico, que tienen salarios promedios inferiores a la media. Su inclusión, por lo tanto, haría que la relación entre salario mínimo y salario medio fuese aún mayor.

Por último, el monitor señala la «gran disparidad» que hay entre comunidades. Así, en Madrid y el País Vasco el salario mínimo de 1.000 euros equivale a menos del 50% de sus respectivas remuneraciones medias, mientras que en Canarias y Extremadura esa relación es de más del 70%. Solo hay cinco comunidades autónomas donde el salario mínimo equivale a menos del 60% de la remuneración media (Madrid, País Vasco, Navarra, Cataluña y Asturias).