Un trabajador de la construcción. / foto: ARCHIVO | vídeo: ep

España supera por fin los 20 millones de trabajadores con récord de indefinidos

La Semana Santa impulsa el mercado laboral con 184.500 afiliados más y un descenso del paro en más de 86.000 personas, aunque el desempleo no logra caer por debajo de la barrera de los tres millones

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Abril de récords. Por primera vez en la historia de España la Seguridad Social alcanza los 20 millones de afiliados, un objetivo que se había marcado el expresidente de Gobierno, Mariano Rajoy, para el año 2019, por lo que se consigue con cuatro años de retraso, tras una pandemia que destruyó de golpe y porrazo casi un millón de empleos y en mitad de una guerra que está llevando a los precios a niveles récord que no se veían desde hace más de tres décadas.

Pero el mercado laboral, contra todo pronóstico, está demostrando una capacidad de resiliencia en tiempos de crisis que nadie podía imaginar poco tiempo atrás, cuando cualquier mínima alteración le afectaba de lleno, y ha incluso acelerado el ritmo de creación de empleo respecto a marzo, cuando se percibió una cierta ralentización que preocupó por si se mantenía en el tiempo pero que se explica casi exclusivamente por la huelga del transporte.

Así, si la primavera es habitualmente una buena época para ello, este año no ha defraudado, ayudado además por el tirón de la Semana Santa, que llevó al turismo a niveles de actividad semejantes a los de antes de la pandemia. Y estas primeras vacaciones sin ningún tipo de restricción han tenido un claro reflejo: se han generado 184.577 nuevos puestos de trabajo, el tercer mejor dato de abril, en línea con la media de los años previos a la pandemia, según los datos publicados este miércoles por el Ministerio de Seguridad Social.

En línea con los meses precedentes, el paro no ha tenido una caída acorde con el empleo, sino significativamente inferior, aunque hay que tener en cuenta que la población activa está creciendo y que el mercado laboral ha tenido que absorber también a los trabajadores que estaban afectados por un ERTE covid, ya que este mecanismo terminó el pasado mes de abril y solo 6.000 afectados no se encuentran en alta laboral.

Así, el desempleo se ha reducido en más de 86.000 personas, un dato mejor que los dos años de pandemia pero ligeramente por debajo al del periodo 2017-2019. Se ha quedado por tanto a las puertas de caer por debajo de la barrera de los tres millones, algo que no se consigue desde noviembre de 2008, poco después de que estallara la crisis inmobiliaria.

Pero el otro hito que se ha logrado en abril es un repunte sin precedentes de los contratos indefinidos: prácticamente la mitad de los que se han firmado se mantendrán estables en el tiempo.

De los más de 1,45 millones registrados, un total de 698.646 fueron de carácter indefinido, la mayor cifra de la serie histórica. Se han firmado 534.566 contratos indefinidos más respecto a abril del año pasado, cuatro veces más que en 2021, y 441.318 temporales menos, un recorte del 37%, lo que representa un claro síntoma de los efectos tan rápidos que ha logrado la reforma laboral en su primer mes de aplicación total.

Vídeo. Yolanda Díaz valora los datos del paro. / EP

«Nos decían que no era posible y sí es posible. La reforma laboral está funcionando», presumió la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que resaltó que esto supone un «cambio en el paradigma del mercado de trabajo de nuestro país». «Somos europeos y los sectores estacionales también son compatibles con la estabilidad en el empleo», aplaudió.

Este fuerte repunte de los contratos indefinidos, que han pasado de representar el 10% en enero al 48% actual, se ha notado en todos los sectores, en todas las comunidades autónomas, en todos los tramos de edad y tanto entre hombres como entre mujeres.

Esto ha permitido que el volumen total de trabajadores fijos se ha elevado hasta el 77% de todos los cotizantes, seis puntos más de lo que es habitual en los meses de abril. Al mismo tiempo, se acentúa la sustancial reducción de los contratos de muy corta duración: en abril de años anteriores, tres de cada cuatro contratos firmados tenían una duración de entre uno y siete días y el mes pasado fueron uno de cada cuatro.

La única sombra de la calidad del empleo que deja abril es que de los casi 700.000 contratos indefinidos firmados la mayoría han sido a tiempo parcial y fijos discontinuos, mientras que menos de 285.000 lo eran a tiempo completo. Es decir, que las empresas pueden haber sustituido temporalidad por parcialidad (con contrato indefinido) como fórmula de flexibilidad.

La hostelería se ha erigido como el motor del empleo y concentra casi dos tercios de los puestos netos creados en abril, aunque hay que tener en cuenta que aún no ha recuperado los niveles previos a la pandemia. Por el contrario, se ha destruido empleo en el sector de la construcción, la banca y la sanidad.

Gracias al acelerón de abril, el empleo ha alcanzado un ritmo de creación inédito en la última década del 5%, que le ha permitido sumar en el último año casi un millón de cotizantes (963.782) y superar de largo los niveles previos a la crisis sanitaria.