Mesa de diálogo social para tratar la prolongación de los ERTE. / Efe

Patronal y sindicatos piden dirigir las ayudas a las empresas con ERTE total

La reunión del Gobierno con los agentes sociales en Palma finaliza sin acuerdo pero el lunes se retoma la negociación

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

El lunes comenzará la plena negociación de la prórroga de los ERTE más allá del 30 de septiembre, según han acordado este viernes entre el Gobierno, la patronal y los sindicatos en una reunión mantenida este viernes en Palma de Mallorca. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, mostró su «satisfacción» tras este encuentro y aseguró que esta mesa será «histórica» porque el acuerdo será «fino y preciso» para ser lo más eficaz posible.

La intención es que el acuerdo no se tenga que alcanzar apurando los tiempos, como en anteriores ocasiones, ya que el próximo 30 de septiembre finalizan los actuales ERTE pro fuerza mayor y 790.000 personas siguen incluidos en ellos con la incertidumbre que eso genera. A ello hizo mención también Unai Sordo, secretario general de CC OO, quien señaló que quieren llegar a un acuerdo «bastante antes de que acabe el mes» y que «cuanta más disposición haya por parte del Gobierno, será más fácil llegar a un acuerdo». Aún así, ninguna de las partes puso fechas límite para alcanzar el acuerdo.

La ministra, que puso en valor a los agentes sociales como «lo mejor de la historia de España» porque han estado a la altura «en los momentos más difíciles», y aseguró que «todas las propuestas de los agentes serán estudiadas». Díaz recordó que el mecanismo de los ERTE ha sido «muy útil» para salvar más de 550.000 empresas y 3,5 millones de trabajadores desde que estalló la pandemia en nuestro país.

La propuesta de los empresarios -y donde los sindicatos también coinciden- es que a partir de ahora sean las compañías con más problemas, las que están cerradas y con ERTE total, las que reciban las mayores exoneraciones de las cuotas a la Seguridad Social que garantizan los ERTE por fuerza mayor para no ir a la quiebra. Es decir, que las empresas paguen menos cotizaciones por los trabajadores que no ha incorporado a la actividad que por los que sí, algo que el Gobierno se compromete a estudiar.

No solo vale con los ERTE

En este sentido, el ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, señaló que hay que ir valorando una situación que es «asimétrica» y seguir trabajando con los sectores que siguen en una situación muy complicada como es el turismo. «Centrar las exoneraciones a las empresas que no puedan abrir es un tema que tenemos que precisar pero estoy de acuerdo con esa filosofía, pero hay que articularlo», señaló el ministro.

Más allá, el líder de CC OO recordó que la renovación de los ERTE es «fundamental» para sectores como el turístico pero que solo con este mecanismo no van a resolver sus problemas: «Tenemos que buscar una solución más importante para estas situaciones», aseguró. En este sentido, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, destacó que a partir de ahora hay que hablar de «otras medidas para que se reactive la economía», mientras que el presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva, hizo referencia a que en otros países los ERTE solo son «una medida más» y que en España el Gobierno se puede lamentar en otoño o invierno de que «no hizo todo lo posible para salvar el tejido productivo y, por tanto, el empleo y la sociedad».

Uno de los puntos de acuerdo entre todas las partes ha sido el de mantener la cuantía de prestación extraordinaria de los trabajadores en ERTE en el 70% de la base reguladora, evitando que a partir del sexto mes ésta se reduzca al 50%. Yolanda Díaz mostró la «sensibilidad» del Gobierno para ello mientras que desde CC OO, Unai Sordo reivindicó la necesidad de afrontar cuanto antes la derogación de la reforma del desempleo de 2013 que llevó al recorte de esta cuantía a partir del sexto mes de ERTE. Según sus cálculos, el gasto para el Estado sería de 960 millones de euros anuales.

Y en cuanto a la 'sectorización' de los ERTE, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, pidió «dejar abierta la ventana» para que los supuestos que no estén recogidos puedan incorporarse. Unai Sordo explicó que la intención es mantenerlos en caso de rebrotes y que no se cierre por sectores ya que «un supermercado en Ibiza está en la misma situación que un hotel en Ibiza», puso de ejemplo. «La sectorialización de los ERTE de forma estricta no nos convence y hemos encontrado actitud receptiva en este punto», afirmó.