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Caída histórica del paro en agosto, pero se destruyen casi 120.000 empleos

El sistema pierde la barrera de los 19,5 millones alcanzada en julio y aún tiene 272.000 trabajadores afectados por un ERTE, 60.000 menos que el mes anterior

Jueves, 2 de septiembre 2021, 08:09

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El buen ritmo de la economía tras los duros meses de la pandemia no ha conseguido cambiar la tónica del mercado laboral de agosto, que suele ser un mes malo para la creación de empleo por el fin de la temporada de verano. Sin embargo, este año nos trae una de cal y otra de arena. Así, se han destruido 118.004 puestos de trabajo en términos medios y sin ajuste estacional, con lo que el sistema pierde de nuevo la barrera de los 19,5 millones de cotizantes que consiguió el pasado julio al registrar un nuevo máximo histórico, según los datos publicados este jueves por el Ministerio de la Seguridad Social y Trabajo. Cabe destacar, no obstante, que se trata de una destrucción de empleo menor a la media para los meses de agosto de la última década, que ronda los 150.000, y que si se elimina el efecto estacional sí se sumaron 76.000 afiliados.

También se ha frenado con fuerza el ritmo de reincorporación a sus puestos de los trabajadores en ERTE: aún así, casi 60.000 personas han vuelto a la actividad en agosto si se tiene en cuenta la fecha de notificación, lo que supone la mitad que el descenso de julio. Esto refleja la creciente dificultad para sacar del ERTE a los ocupados que aún siguen afectados: apenas un 8% de los 3,4 millones que llegó a haber.

Con este nuevo descenso el número total de personas protegidas cae hasta las 272.190, un nuevo mínimo desde el inicio de la pandemia que el Gobierno ya considera como «residual». Así al menos lo calificó este jueves el secretario de Estado de Seguridad Social, Israel Arroyo, quien recalcó que estos trabajadores en ERTE están muy concentrados en determinados sectores y territorios y llevan ya muchos meses en esta situación.

Pero donde sí hay muy buenos datos es sobre el paro: en este caso sí se ha conseguido romper con el patrón habitual que imperaba en el octavo mes del año, hasta el punto de que se ha registrado la primera reducción del desempleo del siglo y el mayor descenso de toda la serie histórica. Concretamente, el número de personas inscritas en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ha descendido en 82.583 respecto al mes de julio.

De esta forma, el número total de parados se reduce hasta los 3.333.915 personas. El paro suma así ya seis meses consecutivos de caídas, cuatro de ellas históricas, y desde febrero acumula ya una reducción de 675.000 personas.

«Estamos prácticamente ya en los mismos niveles de desempleo que antes de la pandemia», dijo con orgullo el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, quien además resaltó que algunos colectivos están en una situación que es incluso ya mejor que antes de la pandemia, como los menores de 25 años, después de que en el último medio año de más de 120.000 hayan abandonado las oficinas del SEPE. También destacó que hay diez comunidades autónomas con un nivel de paro registrado por debajo al de antes de la pandemia, lo mismo que ocurre en el sector de la industria.

Aún peor que antes de la pandemia

Desde el Gobierno incluso sacaron pecho de los «buenos datos» de empleo, pese a que se hayan destruido casi 120.000 cuando un año atrás sí se consiguió crear cerca de 7.000 puestos. «Agosto ha sido un mes más de fuerte recuperación», afirmó Arroyo, quien señaló que «hemos recuperado por completo el empleo destruido aunque lógicamente todavía queda mucho por hacer: recuperar el empleo no creado en estos meses».

¿Es esto cierto? Sí es verdad que la Seguridad Social cuenta incluso con más afiliados que antes de la pandemia: concretamente 223.000 más que si se compara con febrero de 2020 después de haberse ganado 681.000 cotizantes. Pero hay que tener en cuenta que de esos 19,47 millones de cotizantes que tiene el sistema en la actualidad, 272.000 están sujetos a un ERTE, por lo que aunque computan en la práctica, en realidad están con el empleo suspendido, por lo que el saldo neto sale aún negativo. De igual forma, hay 87.800 parados más que antes de que estallara la pandemia, pese a que en el último año se han reducido en casi 470.000.

La «necesaria» reforma de la contratación

Un dato preocupante aunque no sorprendente en el mercado laboral español es que la contratación que se ha realizado sigue siendo absolutamente temporal: tan solo el 8,5% han sido contratos indefinidos.

Así lo admitió el número dos de Trabajo: «La recuperación del empleo está volviendo a realizarse a través de sus vicios habituales: un excesivo peso de la contratación temporal, algo que es una anomalía respecto a Europa».

Por ello, reiteró que se necesita una «reforma profunda, considerable y estructural» de la contratación temporal, algo que está en proceso de negociación con los agentes sociales.

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