Se buscan ingenieros, sanitarios, soldadores o comerciales con idiomas

Ocho de cada diez empresas tienen problemas para encontrar los profesionales que buscan y, de hecho, una de cada diez vacantes se quedan sin cubrir

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Prácticamente una de cada diez ofertas de empleo se quedan actualmente sin cubrir pese a que en la actualidad hay casi cuatro millones de parados por culpa de la pandemia. Esta es una de las paradojas que presenta el mercado laboral español y que se sustenta, principalmente, en la falta de profesionales formados en las habilidades o sectores más demandados por las empresas.

Así, ocho de cada diez directores de recursos humanos reconoce tener problemas a la hora de reclutar talento para su compañía, un porcentaje que se ha disparado 30 puntos porcentuales en los últimos cinco años, según se desprende de un informe publicado este martes por la empresa de Recursos Humanos Adecco, que ha detectado que el nivel de vacantes que se quedan sin cubrir se dispara hasta rozar el 60% en algunos perfiles muy específicos y zonas geográficas.

¿Cuáles son esos perfiles que buscan las empresas y no encuentran? Los profesionales del sector de la informática y telecomunicaciones, personal sanitario de casi cualquier nivel y algunos oficios industriales como soldadores, electromecánicos, fresadores, torneros, carretilleros, operarios del sector de la alimentación y técnicos de mantenimiento son algunos de los puestos más difíciles de cubrir actualmente en España. También hay dificultades para contratar comerciales y administrativos con idiomas, teleoperadores e ingenieros en general. De hecho, en todos estos puestos existe técnicamente lo que se denomina pleno empleo.

¿Cuáles son las causas de este desajuste entre oferta y demanda? Hay varias razones detrás de esta carencia, pero una de ellas es la escasez de perfiles cualificados y bien formados en ciertos ámbitos. Un claro ejemplo es la grave escasez de mano de obra que cuente con una titulación de Formación Profesional, ya sea de grado medio o de grado superior. La Formación Profesional tiene una alta demanda, muy por encima de la oferta existente: el 38,8% de las ofertas de empleo que se publican en España exige esta formación como requisito, porcentaje que es igual al de las ofertas para titulados universitarios y que en 2018 llegó incluso a superar a la demanda de licenciados o diplomados. Además, en muchos de los ciclos de FP existentes ocurre como con las titulaciones universitarias llamadas STEM: el papel de la mujer es residual en estos estudios, limitando aún más la oferta de estos profesionales.

Pero no es ésta la única razón, sino que hay más factores detrás de este desajuste, como son los turnos cambiantes para determinados puestos o el dominio de idiomas, ya que cada vez más se exige el conocimiento de una tercera lengua. La búsqueda de candidatos muy especializados y los salarios poco competitivos en algunas regiones y para posiciones concretas están provocando esta escasez de talento que en algunas autonomías es crítica, según señala el informe.

Además, hay que añadir que los consultores están detectando una menor disposición a la movilidad de los trabajadores y de los desempleados provocada por la crisis sanitaria y las restricciones de movimientos.